Todo lo que es organización en la Iglesia, se lo debe a la Edad Media, toda su riqueza, que no es poca (¡qué lejos de aquel cristianismo de los primeros de nuestros hermanos!), todo su poder...su expansión y en esa época se aprovecharon el puñado de semillas que sembró la tierra con la sangre de muchos mártires...los mártires de la verdadera cristiandad...y tomaron en sustitución de ellos al derecho y la organización del imperio romano y adaptaron el Antiguo Testamento, es decir la Torá,a la actual Iglesia...y se quedaron muy tranquilos.

Pero no es cosa de quedarse tranquilos, ni aun en este siglo XXI, porque los que amamos a la Iglesia en verdad, vemos su descomposición más completa aunque los jerarcas crean que están más unidos y fuertes que nunca, solo se unen los tradicionalistas, tremendistas y fundamentalistas más acérrimos....

La semilla de Jesús no es como la acogió Occidente..porque se asemeja a lo que Jesús contó de la Parábola del Sembrador...."luego vinieron unos pájaros y se comieron una parte; otros granos murieron entre la hojarasca, otros fueron pisoteados por los caminantes...pero un puñado ¡gracias a Dios! cayeron en tierra buena y mantuvo el fruto de la utopía...y por eso permanece a pesar de todo el canon y todo el peso eclesial....

La cristiandad de occidente: es un tanto judía, cristiana, pagana y una parte anónima, cuya cantidad sólo lo sabe Dios...y que esos que aun conservan la utopía producen el 1 X 1000....nada ni nadie puede con ellos...seguimos y seguiremos en la brecha del verdadero cristianismo, aun a pesar de todos los pesares y de los intentos de las jerarquias de acallar nuestras bocas en parroquias, libros, cátedras, grupos, foros de opinión...y ultimamente internet...no pueden parar el agua que fluye limpia de verdinas y restos inservibles.

Jesús nos había dejado algo más importante que todas las cosas de este mundo...nos dejó la fe...esa fe que no entienden muchos...porque creen en otras cosas que los obnubilan...en ropajes...en palacios...en obispos...en papas....los que seguimos a Jesús tenemos la fe y no precisamente la "fe del carbonero".

Contra Jesús de Nazaret, el hombre más valioso nacido de mujer en esta Tierra, se han alzado la teocracia, la Torá retocada, romanizada y una nueva casta sacerdotal.

A Jesús le siguieron con la Torá en la mano....y muchos murieron sin abandonar la Torá.

No ha habido hombre en la humanidad por el que hayan muerto tantos seguidores...y Él nunca pidió que dieran la vida por Él...pero su memoria se ha empapó siempre con sangre....a nadie se le ha amado tanto...incluso con fanatismo...en su nombre se han hecho guerras y se han matado personas en tiempos de la Santa Inquisición y sin embargo el era todo AMOR.