El culto es el centro de la vida y de la fe cristiana. Jesús dio culto a Dios...y lo dio al aire libre y en recintos cerrados...y por supuesto espera que los que le seguimos lo hagamos.
Pero Jesús jamás ofreció un manual que enseñara cómo, cuándo y dónde había que ofrecer el culto. Es natural que el culto del pueblo de Dios varíe según las iglesias, los países y la edad de las personas. Lo que ahora llamamos culto, en una catedral gótica o en grupo doméstico de suburbio, dista mucho de lo que hicieron los apóstoles en Jerusalén durante el siglo I....pero la intención sigue siendo la misma.
Dar culto a Dios es alabarle, amarle, admirar sus obras y, si tomamos en serio los salmos, a veces también exponerle nuestras angustias, frustraciones o incertidumbres.
Pero si preguntamos a las gentes lo que piensan del culto, las respuestas se dividiraán entre los que lo ven "pesado y aburrido" y los que lo ven "estimulante y vivo". Los primeros suelen referirse al culto parroquial y los segundos a las reuniones "carismáticas" (amenizadas con los dones, charismata, del Espíritu Santo).
Muchas veces le dicen al Gallo: "Estas misas se deberían repetir para mas gentes". y no es que uno sea un carismático, sino que se hacen en pequeños grupos donde todos participan.
Pero sería un error suponer que todo culto tradicional es aburrido y que todo culto "renovado" lleva el sello de la inspiración. El culto es una es una de las actividades humanas más conservadoras, y es tan fácil estancarse en una rutina carismática como en cualquier otra.
¿Por qué el culto es tan conservador? ¿Por qué la gente acoge de buen grado los cambios en medicina y en educación, pero se resiste a las innovaciones en su vida religiosa? quizá porque asociamos erróneamente a Dios con la Iglesia. Sabemos que Dios en inmutable y presumimos que todo lo relacionado con Dios debe reflejar esa inmutabilidad.
Entonces ¿por qué el salmista nos invita a "cantar un canto nuevo al Señor"...o por qué dijo Jesús al autor del Apocalipsis. "Mira, todo lo hago nuevo".

En los últimos años y en las distintas confesiones religiosas, ha habido movimientos muy significativos hacia un culto eclesial más relevante y adaptado a los cristianos de nuestro siglo. Después de todo nuestros templos vacios no son una buena publicidad para el Evangelio y como dijo Jesús: "hacen falta odres nuevos para recoger el vino nuevo"....Cristianos de distintas partes han redescubierto unas imágenes de Jesús ausente o ignoradas por el culto tradicional de la Iglesia, que los empuja a hacer nuevas cosas por Dios.
Hay varias imágenes de Jesús que han servido para renovar el culto de los cristianos. Domo Dios nos ha hecho diferentes, algunas de ellas serán más atractivas para algunos individuos y menos para otros.

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