En el canto de la AMADA es comparada a dos ciudades. Tirsa que significa "agradable" fue la capital de Israel en tiempos del rey Jeroboan I, Jerusalén la capital de Judá se describe en muchos salmos (Sal 122;48.50). Estas dos ciudades tienen una belleza intensa y majestuosa... es común en la Biblia comparar ciudades con mujeres....Aquí tenemos el caso contrario.
Una vez más, el AMADO describe los ojos y los cabellos de la AMADA
.
En relación con los ojos la descripción tienen una particular intensidad: ellos son como palomas (1,15 e 4,1) que lo dejarán ardiende de deseos (4.9)...pero al mirarlos de cerca ahora lo asustan...ella morena lo enamora y lo doblega.
Los ojos son los mensajeros del amor (4,9)...pero todo "gran amor" asusta, porque exige el paso a nuevo mundo, aun desconocido. Lo que desconocemos aparece siempre como una amenaza o experiencia de caos.
El harem de 60 reinas y 80 concubinas se presenta en este canto de manera positiva para establecer una comparación con la AMADA. Las muchas jóvenes mencionadas en el texto no son de la nobleza, sino que representan la belleza única de la AMADA entre todas las mujeres. Ella es más bella que las mujeres nobles, o cualquier otra joven de Judá.

La AMADA es única y muy amada por su propia madre. Las jóvenes la llaman "bendecida y la casa real la alaba" La palabra hebrea para "alabar" (hälal) se usa en el culto para alabar a Dios: "halelú-Yah".
El Canto termina comparando a la AMADA con el ejercito del cielo. Ella es terrible como la aurora, como la luna, como el sol, como las estrellas del cielo (6.4)...Este versículo es un ejemplo de alabanza que la AMADA recibía de las otras mujeres, en opinión del AMADO.

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