En lo capítulos 18 y 19 del cuarto Evangelio…ya termina casi prácticamente el “Libro de la Pasión y de la Gloria”…el autor nos invita a contemplar algunos cuadros escogidos de la pasión y sepultura de Jesús…No tienen muchos de ellos paralelos sinópticos…otros sí, aunque narrados de forma diferente…¿Es que es un espectador de primera mano?....si pasamos junto a las “estaciones” de este “vía crucis según san Juan”…podremos detenernos y observar…posiblemente descubramos algo que no por mucho leerlo, nos hemos parado a ver…¡es tanta la rutina con que a veces leemos el Evangelio de Juan!.
Es que si nos limitamos a mirar este Evangelio con los ojos del cuerpo y entonces solo veremos escenas dramáticas, pero cuyo sentido percibiremos con toda sencillez.
Primera escena: (Jn19,25-27). La madre de Jesús está a su hijo que sufre. Al verse clavado en la cruz se preocupa por el futuro de su madre, y la encomienda a Juan…a ese discípulo amado ¿por qué no? ¿a quien mejor?...que la lleva a su propia casa.
Segunda escena: (Jn 19,28-30). Jesús allá arriba clavado en el madero siente sed…se está deshidratando…un poco de agua mezclada con vino de mala calidad (el texto llama “vinagre”)…puede y es refrescante…pero es que lo que pretendían los soldados era alargar su sufrimiento.
Tercera escena: (Jn 19, 31-37)…se observa una cosa extraña, porque la costumbre romana era dejar los cuerpos de los ajusticiados para que lo picotearan las aves y sirvieran de escarmiento a los demás….pero la ley judía era al contrario…el cadáver no podía estar colgado porque como eran malditos de Dios su presencia podía ser causa de contaminación o impureza religiosa (Gal 3,13)…Además esos días la celebración de la Pascua coincidía con el sábado y por eso la fiesta era de relevancia..Por eso los mismos judíos pidieron a Pilatos que quitasen los cuerpos de la cruz cuanto antes….Para celebrar la ejecución y poder retirar los cadáveres antes de la puesta de sol, los soldados les quebraban las piernas con una mazo de hierro para aligerar la muerte….pero como Jesús aparecía ya muerto…un soldado le traspasó el costado con una lanza para rematarlo…pero lo que hizo fue dejar fluir el líquido pleural….liberarlo de la opresión en los pulmones…..
Hasta aquí lo que podemos alcanzar a ver con los ojos del cuerpo….pero el autor del Cuarto Evangelio nos invita a abrir los ojos de la fe…de la verdad….y que sigamos las pistas que nos ha ido dejando en forma de firmas simbólicas y expresiones muy esotéricas…que solo se pueden ver con los ojos de la fe.
Con esta nueva luz en tus ojos, amigo/amiga…volvemos a la primera escena (Jn19,25-27)….y ahí se nos revela su significado más profundo…De entre las personas que están junto a la cruz…destaca la presencia de la madre….y su reaparición nos recuerda la última vez en la que la vimos actuar con ocasión de las Bodas de Caná (Jn 2,1-12)…entonces Jesús se resistió a actuar…no había llegado a un su hora…pero fue su madre la que le pidió mostrar su gloria antes de tiempo….Al pie de la cruz esa hora ha llegado y María está de nuevo junto a Él…en Caná Jesús transformó el agua en vino por insinuación de su madre…ahora brotará de su costado sangre y agua y ella está allí para recoger el vino nuevo que sellará la Alianza definitiva de Dios con los hombres.
No es solo María la Madre de Jesús….su maternidad se extiende a una multitud de nuevos hijos simbolizados por el “discípulo amado” (ver los post de este mismo título de este Gallo)…María personifica a lo que debería haber sido la Iglesia de Cristo si no hubiese estado en manos de imperialistas reyes o emperadores….el “discípulo amado”…el Hijo de María representa al verdadero creyente que es capaz de seguirle a todo y por todo ¿cómo no lo podría hacer?...por eso es llamada “mujer” para recordarnos que comienza una Nueva Era….una humanidad renovada (Gn 4,1).
La segunda escena (Jn 19,28-30)…..nos revela el auténtico sentido de Jesús “sabiendo que todo se ha cumplido” manifiesta su sed “para que se cumpliese la escritura” (lee Sal 22,16 o bien Sal 69,22)…Ni un punto ni una coma se queda sin escribir, sin realizar ese plan de Dios…No desea beber agua, sino apurar la copa del Padre, la que le ha preparado (Jn 18,11)…su sed solo se calmará cuando haga enteramente la voluntad de quien lo ha enviado (Jn 4,34)…..la muerte aparente es precisamente “cuando todo se ha cumplido”…es decir cuando al proyecto amoroso de Dios anunciado por las Escrituras se ha verificado en plenitud (Jn 13,1)…sus últimas palabras son de victoria porque ha llegado con éxito al final de la carrera…desde ahora tendrá que ocurrir algo distinto…y hay una expresión de ambigüedad “Entregó el Espíritu”…es evidente de que no se trata del hecho físico de expirar…sino del don del Espíritu Santo tantas veces prometido…Estamos ante el Pentecostés del Evangelio de Juan.
La tercera escena: (Jn 19,31-37) es la mas larga y la más densa…la que tiene más simbolismos: “el que vio estas cosas” da fe de ellas con una sorprendente insistencia “para que vosotros también creáis”…es decir nosotros que no vimos nada.
Pero el gran signo que más requiere nuestra atención es la efusión de agua y sangre del costado…cuando le dan con la lanza…Puede ser explicado baja el punto de vista médico….pero el Evangelistas guarda muy bien el hecho físico y lo deja en lo simbólico…La sangre nos recuerda que está derramada por nosotros (Jn 6,53-54)…pero el agua simboliza el Espíritu que fecunda y vivifica al creyente (Jn 3,5)…el mismo Espíritu que Jesús nos había prometido cuando dijo que de su seno brotaría ríos de agua viva (Jn 7,37-39)…ese río de agua y sangre simboliza a la vez lo que fundamenta la vida cristiana….el bautismo y la eucaristía.

Y para aumentar el sentido de la escritura nos invita a contemplarlo a la luz de la escritura: el primero dice: “No le quebraron ningún hueso”…el Crucificado es el Justo Sufriente del Sal 34,21..
Pero la referencia más clara la podreis encontrar en Ex 12,46 y Nm 9,12, donde se habla del cordero pascual cuyo sacrificio era el acto central de la Pascua Judía….Eso significa que como ya había dicho el Bautista…..”él es el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo” (Jn 1,29-36)…con él se ha inaugurado la Nueva Pascua y nos abrió definitivamente la liberación.
Tambien el segundo pasaje nos recuerda al profeta Zacarías (Zac 12,10) “Miraran al que traspasaron”…con la apertura del costado de Jesús…dios nos ofrece el don de su Espíritu que nos renueva, nos purifica, nos perdona los pecados y convierte nuestros corazones y nos da el entendimiento suficiente, al que tiene fe, para entender el sacrificio de Jesús…los demás solo lo podrán ver con los ojos físicos del cuerpo.
Mirarlo con los ojos de la fe nos cura, nos salva y nos indica el camino de la vida eterna (Jn 3,14-15)…fijar la vista en el Traspasado nos exige solidarizarnos con él e identificarnos con su destino de vida…mirar su corazón abierto nos lleva a comprender que su amor por nosotros no podía llegar más lejos…la Cruz solo se ha convertido en un símbolo…en un tronco de gloria.
¿Tronco o simplemente palo?
¿en qué fue clavado Jesús? Dentro de la cultura romana y judía era corto el espacio dede el pronunciamiento de la sentencia y su ejecución. Por eso Pilato, dictmainó su fallo, ordenó que se preparase la cruz….suplicio no judío ni en tiempos de Herodes…er aun sistema oriental llegado a occidente a través de los persas, asirios, caldeos, fenicios, griegos, cartagineses, egipcios….y romanos…a lo largo del tiempo fue variando…al principio era un simple poste, se ataba al reo y se empalaba..Luego se fijó en el remate una horca y se suspendía al reo por el cuello…después se le añadió un brazo transversal (patibulum) y quedaba atravesado al palo vertical y se originaron tres clase de cruces: la cruz decussata, la cruz conmissa y la cruz inmissa..La primera la conocida por la Cruz de San Andrés y que tenía forma de X..la segunda llamada de San Antonio y se parecia a la letra T y la tercera solo difería de esta de que el poste vertical sobresalía… y se dice que es la cruz latina de nuestra devoción ¿?....al principio er amotivo de horror y un siglo después de su muerte se comienza a adorar ¿?...la cruz afirman los testigos de Jehová es un símbolo pagano que nada tiene que ver con la Biblia en el Deuteronomio, pero nosotros los cristianos a pesar de su mala prensa en los primeros siglos hemos adoptado la cruz como símbolo religioso.


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