Ir a a la feria es como ponerse uno las pilas...si vas por la calle y te encuentras a un conocido y te pregunta, le contestas raudo y fuerte .¡A LA FERIA!...fuerte recio que todos te oigan, alegre como una campanilla....pero si ese mismo conocido te ve volver y te pregunta de donde vienes, contestas con un tono apagado y moquicaido: ........¡ay ay...de la feria hijo mío...estoy destrozao...el ultimo año que voy! (eso decimos todos).....o sea que uno va en rama como la canela y vuelve molido como la canela también.

Aun recuerda uno los años mozos, que salía uno el primer día a las 2 de la tarde: venga vinitos, venga baile, venga juerga..a bailar...a bailar y dale que te pego...a las 4 de la madrugada vuelta a casa....una duchita calentita a la cama...y a las 8 en planta a nuestros menesteres....eso el primer día...pero el segundo, tercero, cuarto, quinto....no os quiero contar...de la feria al estudio o trabajo y salida a las dos de la tarde comida en la feria, la hora de los toros,,,salida de los toros...ir a darse un bañito cambiarse de ropa y así todos los dias hasta llegar al sábado el día cumbre...hoy en día es el viernes...pero el domingo ya era imposible tirar ni del traje de flamenca las muchachas, ni de la ropa de guapo..... y uno perdía sus buenos kilos que después tendría uno que reponer rápido para prepararse para el Rocio...ay ay...que dolor de espaldas...ay ay que dolor de piernas y nuestra madre diciendo ¡no te va a doler si no paras!...anda cómete ese bocadillo de jamoncito a ver ti reparas lo destrozao y uno hecho un Gallo, le decía...pero si estoy mejor que nunca...porque como nos viera de esa forma nos daba encima de todo un purgante de agua de carabaña...¡con lo mala que estaba!...o si me veía pálido decía: este tiene melancolía y ¡ala! un purgente de aceite de ricino jajajajajjaa. la remonda...menos mal que uno fue creciendo y negándose a tomar pócimas infectas jajajajaja.

(Observesé al Gallo con cinco kilos menos en la Feria de Sevilla, mu clásico él.)