Las palabras de Jesús sobre el destino de los discípulos (Mc 14, 27) y sobre la actitud que deben adoptar (Mc 8,35)..."Quien quiera salvar su vida la perderá, y quen pierda su vida por mí y el Evangelio, se salvará"...dificilmente se hubieran conservado si no reflejaran a la vez la disposición del mismo Jesús, el "heme aquí" del servicio radical al Evangelio del Reino. El amor y la entrega no se acrisolan más que por la vía del sufrimiento y del rechazo.
Un verdadero cristiano no es aquel al que le sonrien hipócritamente, un verdadero cristiano es el que es molesto para los demás, el que hace las cosas de Cristo y no las cosas de los "muy religiosos", que con su vida acomodada saben muy bien que no es el camino del Evangelio.
Si a un "gallo" por ejemplo le insultan, es que ha dicho cosas que molestan a las gentes...y por eso recuerda constamente a aquel "gallo" que cantó antes que el amigo intimo de Jesús le negara tres veces.
Porque si un cristiano no es crítico carecería de seriedad y además eludiría el funcionamiento real de las circunstancias históricas y el dinamismo pelucliar de la sicología humana...Jesús fue aprendido por el Reino de Dios (cf Hebr 5,8) no llegaba solo con su existencia a favor de los más necesitados, sino que había de llegar en virtud de su entrega a favor d elos pecadores, de todos aquellos que se clausuraban ante la irrupción del Reino...¿No eran acaso los más necesitados aquellos que en su ceguera no habían percibido al salvador escatológico?
¿No había que mostrarse precisamente por esa clausura de la libertad hasta dónde llegaba el carácter incondicional de la compasión del Padre?
Como el Gallo es pecador...quiere hacer suyo los postulados del Reino y comoun buen "gallo" será rechazado, vilipendiado y muy molesto para los que se sienten "muy religiosos"...¡ellos ya están salvados!...este Gallo, aun le falta camino.





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