Los afiladores son los hombres más abnegados de este mundo, sin ellos no podríamos cortar la carne, el queso, el pan, en fin que un buen cuchillo bien afilado es una herramienta muy útil en un hogar...pero para eso hace falta un buen profesional, un hombre que sepa lo que hace y no se le exije que sea feo o guapo, sino que haga bien su trabajo...
En todas las ciudades del mundo me atrevería a aventurar que existen afiladores de cuchillos ambulantes, al menos en mi ciudad aparece uno de vez en cuando y grita: ¡afilador!...y nos recuerda a los que pregonaban sus mercancias hace años...en fin una gozada..
Pues vamos al tema:
Era un afilador mas feo que "Picio" y no afilaba ni una hoja de afeitar (¿existen?)...va por una calle centrica y lanza su pregon: ¡Afilaor!...se afilan cuchillos a buen precio!....Desde un segundo piso se abre una balcón y sale una buena señora que le grita al afilaor:
--Oiga haga el favor de subir.
Entra en el portal, nada que no ve el ascensor, toda el carrito a cuestas y sube hasta la segunda planta...llega hecho puré...pero bueno si el negocio es así, le afilo yo a esta señora lo que me eche.
Abre la puerta la buena señora con un niño de 4 años, llorando en los brazos dando patadas como un energúmeno. y le dice al afilador:
-¿Verdad usted que como no coma se lo lleva en el saco?.

¡Joder la señora! ¿para esto me ha hecho subir señora?...vamos vamos, con el trabajito que me ha costao...la señora cerró de golpe la puerta para no escuchar mas cosas.
El pobre afilador se queda en el rellano y se asoma a la ventada del mismo que da a la calle:
-Hay que ver las altura que tienen estos pisos y me ha llamado para esta tontería.
Una voz más arriba suena:
¡Afilador!...mira hacia arriba y ve en una ventana a una señora en sexto piso:
-Suba por favor.
Hombre ya está aquí el "currelo"...yo sabía que hoy era mi día de suerte.
Vuelve a tomar el "artilugio" a cuestas y sube los tramos que le quedan hasta el sexto piso.
Llega hecho puré, arrastrandose por los suelos, sudando...pero todo sea por el vil metal.... y se abre la puerta de la planta 6ª izquierda y sale una señora y le dice de golpe:
No si yo no quiero afilar duchillos es que hay que ver ¡La señora del tercero es una verdadera tonta! ¡Mira que llamarlo a usted porque el niño no come! ¡las hay tontas mas que tontas!
Ni que decir tiene que el "afilaor" le tiró a la señora el carrito a la cabeza.

guason
23 feb 2008 | 09:00 AM
Pues este no tiene desperdicio:
Va un abogado con su hijo a su hacienda ganadera. El hijo le pregunta al abogado:
Papá, papá, todo lo que veo a mi alrededor es ganado.
¡No hijo, es robado!
padreluigi
25 mar 2010 | 11:18 PM
chichirichi canta el gallo algo pasara...se ha perdido una gallina en su casa a la vecina del sexto!!!!