Jesús también fue tentado, aunque algunos lo quieren ver encima de una nube
Dice el N.T. en el libro de los Hechos de los Apóstoles capítulo 4, versículo 15, que Jesús fue semajante a nosotros en todo menos en el pecado, por eso hay que decir bien claro, aunque algunos no quieran entenderlo, que se vio sometido a toda clase de tentaciones, como un hombre cualquiera.
"Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compartir el peso de nuestra debilidades, sino al contrario: tentado en todo, igual que nosotros" (Heb 4,15).
La expresión "en todo" parece increible para algunos. Aun sin necesidad d eincluir en ella todo género de pecados, pone sin embargo de manifiesto hasta qué punto fue sumergido Jesús en el agua de la tentación.....diriamos que "hasta el cuello" parafraseando al salmista.
No se trata de algo simple utilizando como cebo por la tentación. Se trata de motivos supremos y decisivos; son las tentaciones mesiánicas que deben ser afrontadas y vencidas desde Israel sucumbió a ellas, en el desierto y en tiempos posteriores.
Jesús conoce la finalidad de su misión: la reconciliación del mundo con Dios; y sabe que tiene que andar cada uno de los pasos que llevan a esa realidad por obediencia al Espíritu Santo.
¿ No habría mejores caminos para llegar a la meta?...¿Más rápidos?...¿Más eficaces?....Le son presentados de manera muy atrayente.
Jesús no sucumbe, pero ha vivido la experiencia como todo hombre, solo tiene que dar un paso.
La afirmación bíblica de que Jesús es capaz de compartir el peso de nuestras debilidades se apoya en un fundamento doble:
"Porque en la medida en que él mismo ha sufrido la tenación, puede ayudar a los que ahora son tentados" (Heb 2,18). No es cualquier tipo de sufrimiento, por grande que haya sido, el que le capacita para prestar ayuda, sino que es la tentación, esencialmente igual a la nuestra, la que confiere el conocimiento interior del que arranca la ayuda.
Como vemos es desde la experiencia como se consigue tener credencial entre las personas, no se puede hablar, por ejemplo del matrimonio, estando soltero, primero debe haber una experiencia.
Jesús de Nazaret no moralizó sobrer cosas que no había experimentado, porque el Hombre de Nazaret es como los demás, siendo el verdadero Hijo de Dios.





giverny dijo
Bien cierto, si no hay experiencia no se puede hablar con fundamento....aunque se haga tan a la ligera, la mayoría es más "papista que el papa"
Buen post compañero Gallo:-)
Te deseo un feliz semana
Besos
4 Febrero 2008 | 04:03 PM