
Lo tengo bien claro, Jesús era un terapeuta xperimentadisimo...sabía como hacerse cargo de las personas que sufrían, acogerlas si tenían algún mal...Ya hemos visto como llamó a su lado a la mujer encorvada que estaba sentada en un rincón de la sinagoga y quiso que ella saliese de su aislamiento (Lc 13,10ss)..también lo del sordomudo, aquel que no podía hablar por culpa de las gentes que lo pisaban sin piedad y no podía hablar en público y otras muchas cosas...por eso Él necesitaba un espacio para hablar y sobre todo se llevaba a las gentes a un aparte para que nadie lo molestase....Jesús tocó al ciego con ternura, con mucho amor...le aplicó saliva y le impuso las manos...y el ciego pudo ver con claridad....Jesús sabía en todo momento lo que le hacía falta a cada persona.
Si hablamos con los nuevos terapeutas nos van a enseñar muchas técnicas y también nosotros podremos sanar muchas cosas..pero sin olvidar al amor...el cariño..la dulzura...porque todas las enfermedades que Jesús curó se pueden calificar como psicosomáticas.
La parálisis tiene su origen en el miedo...no sabemos salir de nosotros mismos...estamos bloqueados, reprimidos por otros...El leproso no puede aceptarse a si mismo...Se rechaza, y por eso, se siente rechazado y marginado por todos, aislado.
Hace un par de mesestú miamigo creías haber contraido el Sida, te sostuvimos, te animamos, diciendo que ese no era el final, pero que tendrías que aprender a vivir con los anticuerpos, con el virus...al final no tenía nada era tu mismo miedo el quete iba a marginar, ya te veías como un apestado, la verdad que es que siguiendo los consejos de Jeús, le echamos mucha paciencia..¿verdad? ahora que lo lees aquí...¿te das cuenta de que te querías marginar tu solo?.
Jesús sabía que se necesita mucha paciencia hasta que una persona que se siente rechazada llegue a aceptar la atención y la dedicación que le vienen de fuera....Cuando el leproso no se encontraba bien con su piel, le pidió ayuda a Jesús..la curación fue por etapas: "Jesús compadecido,extendió la mano, lo tomó y le dijo: Quiero queda limpio"....Al instante le desapareció la lepra y quedó limpio....por eso en estos capítulos se pone de manifiesto el gran terapeuta que es Jesús...el gran médico...no es precisamente lo que abunda en la sanidad estatal.
Mi querido X solo te hemos aplicado la terapia de Jesús...y comimos contigo...y has dormido en casa...nadie te rechazó y aun no sabíamos que resultados tenían los analisis...pero tu querías no salir, no hablar con nadie.....Jesús no trata a nadie como un objeto (no eres objeto para mi)al que hay que recetar y que vaya a la farmacia por un medicamento...les da un abrazo....le toca, se "ensucia las manos", no como el médico que está detrás de una mesa...Jesús no observa desde fuera del resentimiento y la amargura del enfermo sino que toca al otro en el centro del mal...tocó al leproso...¡Quiero queda limpio!.....las palabras de cariño de amor....que es lo que purifica...que es lo que hace persona....tú eres persona X.....quiero que seas puro....transparente...No mezcles tus sentimientos con la irritación que tenías contra aquella persona que no te advirtió que él era seropositivo....no mezcles el autodesprecio o la amargura...si ya se que debió advertirte...pero ¿quién sabe la necesidad de amor que tenía aquella persona y por todos era marginado?...Quiero decirte que vivas según la imagen que Dios tiene de ti....No enturbies más esa imagen con tus sentimientos negativos que siempre estas generando sobre ti mismo.
Un buen terapeuta como Jesús lo que tiene que hacer es tratar a las personas con cariño no como si fuesen objetos pasivos...por eso dijo a paralítico: "Levántate toma tu camilla y vete a tu casa" (Mc 2,11). ¿Por qué?...porque el paralítico se sentía inseguro...quiero decirte que como aun te sientes inseguro...la próxima vez vamos a beber del mismo vaso...comeremos del mismo plato...porque ya estás curado, nada había dentro de tí...cuando caías en picado te decía yo: ¡Inténtalo! ¡ Lo conseguirás!...afrontaremos esto como un mal resfriado...y fíjate Dios así lo quiso.
Te escribo estas líneas porque te he dicho que las escribiría ahora hace unos minutos...leelas atentamente, no pierdas ni un punto ni una coma...creo que dicen mucho.
Mira también la foto adjunta...y piensa que aun estando caído él te sostiene...yo también, haga slo que hagas. ¿comprendido?
Un beso con todo el amor del mundo...y que Dios te bendiga
El Gallo


Acabo de leer tu mensaje para mi.
Efectivamente quería morir y apartarme de todos y de tí.
Tu tenías una imagen diferente de mi persona y me avergonzaba estar delante de ti, pero no tenía a quien recurrir, a quien hablar sinceramente y me armé de valor y te hablé, te dije cuanto sufría, cuanto me arrepentía, el odio que sentía y no encontré ni un solo gesto de asco, de rechazo, de nada. Me abrazaste y solo dijiste ¡válgame Dios! vamos al médico. Solo eso dijiste y me acompañaste en los tres meses que duran las pruebas, los tres meses mas amargos de mi vida y total por solo un momento de felicidad sexual, algo engañoso y que debí meditar mas.
Esa persona ha sido después sincero, por eso me enteré, pero comprendo como tu dices, que debío asustarle que me fuera corriendo sin decir ni adios. No lo hago culpable ahora a estas alturas de mi vida.
Gracias poir ayudarme, gracias por ser como eres, por amarme sin pedir nada a cambio.
Dios me ha dado una nueva oportunidad, tu eres el regalo. Gracias
No hice nada extraordinario, ya lo sabes, solo apliqué lo natural y habitual que debe hacer cualquiera, no tengo méritos ninguno.
Las enfermedades sea del tipo que sea, hay que tratarlas como fármacos, pero la otra enfermedad (ya me entiendes) esa solo con mucho cariño es posible paliarla.
Queridos amigos... en un ratillo que tengo me he puesto a leer el texto del Gallo... Primero, esa foto también la tengo en el blog... me gusta mucho.... y sobre la experiencia que cuentas, es cierto que muchos, lo que realmente necesitamos en cariño. La experiencia de la enfermedad por la que todos hemos tenido que pasr de un modo u otro, lo que realmente calma y tranquilza es la compañía feliz y buena... el cariño, el amor. Se ha comprobado que hay enfermos que se han curado con este tipo de medicina... Me alegro por todo y espero que diaadia siga bien... Saludos...
Señor Gallo :
A medida que iba leyendo esa amorosa carta a un ser dolorido me ibas metiendo en los entresijos de un amor que vengo recibiendo de un AMIGO que un dia me esperaba en el camino, si, él me ha enseñado que el amor que Cristo extendió entre los hombres hace posible curar a los ''enfermos'' y hacer sentir que podemos encontrar dentro de nosotros mismos esa fuerza cósmica necesaria para depositarla con AMOR en los otros haciendo que la salud del cuerpo y del alma sean fruto de un amor universal que todos nos debemos y del que formamos parte.
Recuerdas amigo Gallo el dia que te dije?- SE QUIEN ERES- Sonreiste y casi me despistas, ya no es podible!
Un abrazo!
Poseidon:
No creo que yo haya estado contigo, no es posible porque no escuché esa frase "SE QUIEN ERES"..no tengo porque disimular ni pensar de otra forma, pero creo que andas un poco errado.
saludos y lo siento, pero creo hay alguna confusión
Para Jesús cada uno de nosotros está entero, nos vé limpios y hermosos, nos quiere como somos y nos acoge amorosamente, quita toda pesadumbre, consuela en el dolor más insoportable, te abre los ojos a su luz por encima y más allá de lo que uno puede hacer por méritos propios, da esperanza cuando el corazón está encogido, es un válsamo de amor y de ternura..., y, a veces, utiliza a algunos de estos pobres hombres que somos para que el beso llegue físicamente a la piel más atormentada. Una de las cosas que le ruego a Jesús es que sea su instrumento, que me tome y me utilice si lo considera así, que sirva de medio con mi tonta vida o mis pobres palabras. Házme instrumento de tu mano. Y, cuando vivo una situación en que quizás alguien espera una guía de mí le ruego me de sabiduría para acertar con las palabras, con mi comportamiento, con mi acogida. Lo importante que es estar ahí, como si fueras ese brazo que sostiene. Dichoso Gallo que has servido para eso.
Sr. tarecus, a mi se me ha dado tanto cariño y tanta confianza por Gallo, que si me pidiera lo más dificil de este mundo no podría negarle mi respuesta.
Por un momento perdí el norte y el sur y fue eso que dicen "un flechazo", todo bellisimo, todo magnifico, pero al final la persona debió darle remordimientos de conciencia (esto que le agradezco) porque fue sincero conmigo. En un primer momento ni siquiera me paré a pensar si aquello que me habia dicho era bueno o malo, lo aceptaba como lo mejor del mundo, había sido todo tan bonito y tan dulce, que me importaba muy poco el que me hubiese contagiado lo que fuese, pero a continuación tambien me dijo: "estoy muy controlado hay solo una posibilidad en un millón de que te haya contagiado".
No tuve conciencia de aquello hasta que me vi metido en mi coche y me lancé a la carretera, entonces si se me cayó el mundo encima, quise en un momento dado estrellar mi coche contra un muro o despeñarme por un terraplen de la carretera y llegué a mi casa y como loco no me salió otro teléfono que el de Teodoro. Después de marcar creí que me me rechazaría, soy homosexual y él una persona heterosexual de muy reconocido entorno. Cuando descolgó no me entendía porque yo el hablaba a borbotones, sin hilación, hasta que me fue consolando y atemperando poco a poco. y de seguido dijo: Mañana ven a mi casa.
Pedí permiso en mi trabajo y los días siguientes fueron un calvario, pero no habría levantado cabeza si él no hubiese estado allí, con su ternura, con su voz cálida y alrededor toda su familia, que sin importarles nada abrieron los brazos. Tres dias de incertidumbres, hasta los primeros análisis negativos, pero la voz sentenciosa del médico "hasta los tres meses no se sabe nada". Cuando cumplí los tres meses del posible contagio el día 9 de enero pasado, corrí con rapidez al médico y me ha vuelto a efectuar análisis. Después cinco días de llorar, abrazado a Teodoro a cada momento, que siempre ha estado ahí quitando importancia al hecho y convencido de que no había ocurrido nada.
Quiero decir también que la persona con la que estuve se ha comportado como un caballero: no ha dejado de llamar y preguntarme y me ha dado todas las garantías de que no me iba a ocurrir nada en absoluto, como así ha sido.
Estos meses de angustías de incertidumbres, de no dormir, nada mas pensar en aquello que me produjo unos momentos de placer y mas angustias a continuación, han hecho que recapacite mucho en mi vida y sobre todo por las reflexiones que junto a Teodoro he realizado.
Gracias Teodoro Gallo, gracias por ser como eres, por quererme sin pedir nada a cambio, soy ingrato al no poder decirlo mas fuerte y mas claro y proclamarlo desde la Giralda.
Gracias a tu familia que me acogió en tu casa como si fuera uno de vosotros y sabiendo como estaban las cosas, de verdad sois estupendos y maravillosos.
Se que esto que he dicho no te agrada en absoluto, pero te ruego que no lo borres, porque es el testimonio escrito por alguien que angustiosamente se vió perdido y desquiciado, en esta vida y tú me hiciste pensar y ver lo grande
Creo que los elogios están demás, me siento avergonzado porque si escribí el comunicado fue porque aun necesitas el último empuje y para que algunas personas lo lean y puedan ver que aun en todas las oscuridadades nunca se está solo completamente.
Yo no tengo ningún mérito, no hice nada que no hubiese hecho otra persona, los mios tampoco.
No hay nada heroico en todo esto.
saludos
el Gallo
Señor Gallo: Tienes toda la razón, por una serie de circuntancias en las que cunfluyen algunas carácteristeicas personales entre tu y un amigo me empeñé en ver en ti una identidad que no te pertenece, ya está todo claro para mi y pido disculpas por ser tan impetuoso.
Un saludo!
Poseidón
Mi querido amigo Gallo,emocionada leyendo solo puedo mandarte un fuerte abrazo.
Mari Carmen
estoy un poco avergonzado, pero muchas gracias por los elogios que me habeis enviado. No los merezco. Lo hago extensión a mi familia. gracias en nombre de ellos.
Je...je..., Gallito, resiste el embiste del agradecimiento, muchacho. Un fuerte abrazo, amigo.