Nos gustaría ver no sólo la superficie de ese camino abovedado...sino lo más esencial...la luz del fondo.
Otras religiones, por ejemplo el budismo enseña a sus adeptos ir mucho más allá de la apariciencia de la realidad y llegar a lo esencial....Pero Jesús con sus palabras...llega a ese anhelo humano tan profundo...porque sus palabras fueron: "Yo soy la luz del mundo...el que me siga no caminará a oscuras, sino que tendrá la luz de la vida" (Jn 8,12).
Con esas palabras nos quería decir que él traía la luz a nuestras tinieblas....que seguir el camino hacia la luz es lo esencial...que el que lo sigue no va desorientado en la vida, porque su vida se llena de luz y felicidad.
Con un signo nos mostró claramente que es la luz del mundo....fiajos en la curación del ciego de nacimiento....el ciego es un símbolo de lo que somos nosotros...desde que nacemos, somos incapaces de aprender, de ver más allá de lo que nos enseñan y os puedo asegurar que hay gentes que nos enseñan para su acomodo....por eso pasamos la vida como ciegos...no queremos ver nuestra propia realidad....y por eso Jesús comenzó la curación del ciego escupiendo en la tierra...hizo un poco de barro y lo extendió en los ojos del ciego (jn 9,6)....anda ve a la Piscina de Siloé...le dijo....y lávate.....cuando vlvió el hombre estaba curado...ya veía...ya no era ciego.
¿qué queria decirnos Jesús con esos gestos?...la tierra, la saliva, el barro...la piscina....
El barro es para que aceptemos nuestra condición terrena...así podremos ver nuestra propia verdad....en latín tierra es "humus" y que viene de "humilitas"...humildad...el que se niega a ver su propia realidad es el mayor ciego del mundo...solo el que tiene el corazón necesario para bajar hasta el fondo de su humanidad...de seguir el camino abovedado va a ver la luz y lo que realmente es.
Siloé...quiere decir "el enviado" (Jn 9,7)....el ciego se encontró con Cristo, el enviado, a la orilla de la piscina de Siloé...por eso la Iglesia Primitiva entendía el bautismo como una iluminación....por eso el que cree ve en lo más profundo...ve la realidad tal como es...y deja a un lado las gafas negras del pesimismo o las gafas rosas de la represeión....
Las dos imágenes el barro y la piscina, nos llevan a la nueva creación del hombre realizada por Jesús....Él recrea a la persona humana según la imagen primitiva del creador.
La libera de la smanchas negras que oscurecen el esplendor con que Dios lo adornó al crearlo.
Las palabras y comportamientos de Jesús irradian luz...una luz intensa...como en ese camino que vemos....mucha luz al final del tramo.


Señor Gallo: Aun puedo visualizar que en ese camino encontré un día la mano que me ayudó a levantarme con mas decisión en uno de mis descansos en mi larga vida de búsqueda, siempre caminé hacia esa luz aunque encontré muchas dificultades, el ruido ensordecedor de la sociedad en que estamos inmersos me hizo parar muchas veces mis pasos para volver a dar otros nuevos, siempre renovado y mas fuerte en mi decisión, he llegado a una etapa en mi vida en que esos pasos se ven reforzados por un espíritu maravilloso que me alienta cada dia y que me hace sentir que debo hacerlo solo, desde mi interior, también enpecé a entender que debo despojarme de los lastres de la EDUCACIÓN que recibí, desechar los prejuicios y andar ese camino hacia la luz tan ligero de equipaje como Él mismo sugirió a los apóstoles cuando se fué con ellos a predicar LA PALABRA, tan solo llevaban lo puesto por sugerencia del Maestro
Muy buena reflexión sobre la vista sr, Gallo, magnífica.
Ver siempre lo que algunos quieren que veamos es lo que hace este mundo lleno de vanidades, pero verse uno en el interior d euno mismo hace que sepamos nuestras faltas y nos "veamos" perfctamente tal como somos.
un saludo afectuso
(veo que le sirvió la foto que le envié)
Qué razón tienes, Gallo. En aquella etapa bárbara y feroz que pasé en mi niñez y adolescencia recuerdo que me veía metida en un hondo y oscuro agujero, estrecho, solitario ,silencioso y muy, muy profundo, yo me empeñaba en mirar el suelo que era negro y tenebroso. Toqué fondo y me agarré a la vida, me agarré a Jesús que me llamaba desde el brocal y entonces elevé los ojos y ví que arriiibaaa, muy arriiibaaa había un puntito de luz, a partir de ese momento sentí que la luz existía y que podía salir del agujero, hasta hoy...