
este Gallo..galleando
Jesús comenzó su discurso con las Bienaventuranzas..."dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los que están tristes, porque Dios los consolará" (Mt 5,3ss)...
Como podemos ver, Jesús no era un maestro como los demás...nada de prohibiciones, nada de preceptos...dijo nada de ir a misa los domingos, ni eso de que trabajar los sábados era algo perverso y malo y que no lo quería Dios.....tampoco se manifestó hablando de ningún sistema dogmático nuevo ni escribió un tratado teológico sobre Dios y la persona humana...su única teología eran las palabras de andar por casa las gentes....que anunciaba a todos que la salvación venía de Dios....y por eso animaba a las personas...les daba mucha fuerza....Hablaba al corazón, mirando a los ojos, proponiendo, convenciento sin forzar....y por eso los que le oian se emocionaban...escuchándolos se sentían animados, liberados...se daban cuenta de que tenían dignidad...sentían que Jesús les ofrecía una salvación distinta... no tenían que ofrecer nada mas que una cosa: el amor a los demás...Dios no les exigia nada, les daba consuelo y esperanza...les regalaba a cambio de nada la salvación y eso le daba a las personas un nuevo sentido, un sentido que era capaz de curar la división que atraviesa la comunidad humana. Una doctrina sobre la vida nos debe ayudar a reconocer lo que somos realmente. En el sermón de la montaña, Jesús nos dijo que somos hijos e hijas de Dios.
El sermón de la montaña es la mejor explicación del Padrenuestro....el Padrenuestro está enmedio del mismo sermón...y el resto del sermón explica lo que decimos cuando lo rezamos..Jesús nos mostró cómo actúa una persona que en la oración experimenta a Dios como Padre.


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