Siempre se ha dicho que la Iglesia va a remolque de la sociedad, incluso de la sociedad de familias cristianas, es decir, la Iglesia intenta entrar a saco en la familia, desea manejarla, pero la realidad es muy otra a no ser que las personas no tengan dentro de la cabeza nada y no piensen por sí mismas.
En Lc-Hch se establece este contraste entre las dos estructuras claves: la casa y el templo (o la Iglesia), cada una con su respectiva constelación de valores, personas y simbolos.
El Evangelio comienza en el templo y termina en la casa...y en los primeros capítulos de Hechos coexiste el templo, lugar de centro político y del control religioso y la casa, donde se reunen los ceyentes para compartir el pan y toda la vida....por eso el templo es siempre lugar de fuertes conflictos.
Cuando un "templo" pierde todo el papel positivo y pasa a querer representar un sistema de valores y una red de relaciones en que quiere controlar los movimientos cristianos caseros, es cuando, a pesar de concentraciones multitudinarias, pierde toda credibilidad, pues se ha politizado....y resulta que la verdadera comunidad cristiana, que nada tiene que ver con la política del "templo" se marcha a sus casas como lugar de reunión, de ayuda mutua y de misión.
De casa en casa, la Palabra de Dios y el testimonio apostólico debería llegar hasta Roma, como en otros tiempos, donde Pablo tendría también en una casa el centro de su actividad y dónde se reunirá la comunidad de aquella ciudad.
El "templo" solo representa una economía política para seguir superviviendo y es solo un centro de redistribución económica, pero no para los más pobres.
Ese "templo" se caracteriza por la existencia de una autoridad político-religiosa que controla los recursos económicos e ideológicos....pero en cambio, la casa/familia representa una economía de reciprocidad generalizada. Se caracteriza por la solidaridad del grupo y por la acogida a niños, ancianos, enfermos y necesitados, en el lugar del reconocimiento de cada uno por el mero hecho de ser persona y miembro del grupo y no por lo que pueda poseer.
Esa concentración del día 30 de diciembre de 2007, no ha tenido mas visión que la religioso/política deformación de unos obispos y dirigentes católicos (que no cristianos), para demostrar a un gobierno las fuerzas con que se cuenta en caso de.....
No es ese el lugar del verdadero cristiano y muchos nos hemos sentido avergonzados por la manifestación "nacional católica", que nada tenía que ver con Cristo.
Simplemente decir que si esa fuerza demostrada se pusiese en marcha para solucionar problemas en sus diversas procinvias, no estaríamos en estas manifestaciones...si hay algo que decir, que se presenten a las elecciones libres y democráticas...si la Iglesia quiere manejar a un gobierno, ahí tiene material humano...pero que no nos quieran dar "gato por liebre", con que defienden a las familias, porque en el fondo solo es política barata para crear confusión y manejar de forma artera la situación.
Si tanto a los obispos les interesa la familia, creo sinceramente que deberían hacer una catarsis y buscar formar ellos una y no pontificar desde el supuesto de que "existe una familia"...deberían decir. "defiendo a MI FAMILIA"...porque todo lo que digan suena a hueco y sin sentido.
Vayamos con todo ese arsenal humano a la mesa compartida, que se casen los obispos y despues entenderemos sus razones.
Casi todo el tiempo de la manifestaciónfueron furibundos ataques a los matrimonios homosexuales que no representan en España mas que el 0,20 %, uniones de personas que no son católicas la mayoría y por eso, Sr. Rouco, no se tambalea la Constitución ¿cuando se van a manifestar porque mueren muchos al cruzar por el Estrecho? ¿cuando se van a manifestar cuando hay personas viviendo debajo de puentes, en las calles, salarios de hambre, pensiones de miseria?...es ahí donde la Iglesia..."el templo", donde se tiene que batir el cobre y no si fulanito se casa con meganito o zutanito o el palillo del tambor.
La mesa compartida, como en el caso del recaudador de impuestos que acogió Jesús que a nadie rechaza, e slo que tienen que pregonar y no la desunión del pueblo de Dios, porque aunque no sean creyentes y "enfermos" como estos días hemos escuchado a cierto obispo de las islas, tambien son hijos de del único Dios.