Los cristianos celebramos estos días el 2007.º aniversario del nacimiento de Jesús de Nazaret, y como dice el obispo Pedro Casaldáliga en un precioso poema: «En el seno de María, Dios se hizo hombre y en la carpintería de José Dios se hizo clase». Como entonces, sigue habiendo gente lejos de su hogar, pobres en el campo y en el tajo, ricos en palacios y templos suntuosos... No hubo sitio para aquellos pobres en la ciudad, pero si un portal tercermundista para que naciera el niño de una mociTa de pueblo casada con un trabajador. Navidad es esperanza, alegría, vida y Palabra de Dios hecha Hombre y que nos invita cada día a ser felices.
Portal de Benín
Recibo está felicitación navideña: «En Benín, si vesuna vasija de agua bajo un árbol delante una casa, es para ti, peregrino que vas de paso. No hay necesidad de llamar a la puerta para pedir permiso y beber. Es suficiente abrir la vasija de calabaza, beber el agua y seguir tu camino si no hay nadie.

El extranjero que pasa puede ser la representación de un Dios que viene para darse cuenta de la manera en que será recibido».

En una la misiónde Benín está un misionero solo -Alejandro-, oigo rumores de que peligra la continuidad de la misión, y anda en apuros económicos según me dice genteque le ayudan. Necesita urgentemente una furgoneta para desplazarse por carreteras en pésimo estado y no tenemos vergüenza si no se la pagamos ya (estos días lo he pedido ao a curas y cristianos amigos).
Dicen que en algunas diócesisse van a cerrar los departamentos deMisiones Diocesanas , si esto ocurre sería para para cerrar el quiosco completo. Sugiero invertir en ayudar a esas misiones lo que se dedica a materiales de publicidad sobre el año de las cruces, el sínodo y otras actividades de los numerosos organismos diocesanos; me consta que las papeleras parroquiales se llenan a lo largo del año de materiales, a veces muy caros, y que no tienen ninguna utilidad. En Benín, como en Belén, hay pobreza; los pastorcitos del lugar llevaron entonces presentes a Jesús, hoy los envía a Benín gente buena de nuestra tierra.
Ven, Jesús
El director de «Vida Nueva», Juan Rubio, publicaba recientemente un precioso editorial sobre el miedo en la Iglesia. «Me resisto a creer en una Iglesia en la que, por miedo, hay veces que se miente y se calla la verdad».

Cuando hay miedo es que faltan muchas cosas en la vida eclesial: confianza, empatía, cordialidad, frescura, amistad, verdad, perdón, corrección fraterna.

El miedo no es exclusivo ni del clérigo ni del seglar. Anida en mitras, sotanas, capelos, cátedras, editoriales, hábitos, claustros, consejos, asociaciones y conventos. Es libre y universal.

Para nuestra Iglesia de Españapido al que nació en Belén libertad, alegría, cercanía a la gente creyente y no creyente, convencimiento de que la palabra de Jesús es buena noticia hoy (del derecho canónico tengo muchas dudas) y fuera miedos, que tenemos Redentor y Salvador.
Brindis navideño
Os invito con palabras de fray Beto: «Pondré sobre la mesa a Dios convertido en pan e invitaré a la fiesta a los hambrientos de bienaventuranzas». Eso que repite mucho este Gallo: "La mesa compartida".