Por esos mundos de Dios existen muchos textos que de suyo son tan infantiles y tan embaucadores al mismo tiempo, que a veces no tiene uno mas remedio que reirse a mandíbula batiente.
No quiero decir nombres de grupos o "sectas" autorizadas para no herir subsetibilidades de personas que guiadas por su buena fe están siguiendo a algunos impresentables que andan sueltos.
Ha caído en mis manos un texto de los "Hechos de San Juan", dicen que es muy antiguo, ciertamente, porque la locura también es antigua.
Se trata de una cristología (impresa en pegaminos, del siglo XVIII, cuando ya se editaba en papel, pero posiblemente quisieron pasarlos por más antiguos en su fecha) y está expuesta de una forma que resulta perturbadora para la interpretación ortodoxa de la muerte de Jesús como un acto de expiación. (Mire hermana esto es un panfleto por muy docista que se diga en la primera página que es).
Aquí Jesús dice a sus discípulos: (quien padezca de mareos que no lo lea)

"Habeis escuchado que sufrí, pero que no sufrí, que no sufrí, pero que sufrí; que fui atravesado, pero no herido: colgado, y no fui colgado; que mi sangre corrió, pero no lo hizo; en una palabra, eso que dicen de mi yo no lo sufrí, y las cosas que no dicen, ésas sufrí" (cap. 101) ¡arrea vaya discurso!

Este punto de vista podría ser muy bien aceptado por cristianos que reflexionan sobre el misterio de la divinidad de Cristo y que niegan su historicidad. Sin embargo para los "muy ortodoxos", esta idea plantea tremendos problemas para la doctrina de la redención, porque en ese texto que hemos copiado dice que Jesús ni sufrió, ni sangró y murió realmente, o sea que hay gentes que piesan que hay pocas posibilidades de que hubiera pagado con su sangre por los pecados de la humanidad. (cosa que este Gallo ya ha dicho que es algo muy cruento y que él no tenía que pagar nada)
No obstante estos Hechos de Juan no se dedican por completo a hurgar en las sutilezas teológicas, lo que quiere decir que posiblemente lo escribió alguien no versado en dicha materia santa, porque la verdad que el libro se ocupa muy poco de ello, además dice que es copiado del hebreo al griego y del griego al latín.
A mi modo de ver se compone de entretenidos cuentos sobre las aventuras de Juan y uno de los más famosos que leo es el llamado el de las "chinches"...que sí amigos...chinches jajajjaa, de esas que pican muchisimo, os transcribo:
Una noche, al llegar tarde a la posada y tumbarse en la cama en busca de un muy necesitado descanso, Juan descubre con gran consternación que su colchón está infestado de chinches. Desesperado por poder descansar, Juan ordena a las chinches abandonar el colchón mientras sus compañeros se divierten con la escena. Sin embargo a la mañana siguiente, las sonrisas de éstos se transformarn en asombro cuando encuentran a las chinches reunidas obedientemente en la puerta, esperando que se les dé permiso de regresar a su hogar entre la paja. Juan despierta y les da su autorización; las chinches regresan al colchón y el apóstol continúa su camino" (Cap 60-61)...bueno apaga y vámonos.

Creo sinceramente que la buena fe de algunas personas les lleva a creer en estas nimiedades tan infantiles como falsas, pero de eso se ha alimentado la piedad popular en todos los tiempos.