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El pueblo se había quedado observando. Los jefes, a su vez, comentaban con sorna:

- A otros ha salvado; que se salve él si es el Mesías de Dios, el Elegido.

36 También los soldados se burlaban de él; se acercaban y le ofrecían vinagre 37 diciendo:

- Si tú eres el rey de los judíos, sálvate.

38 Además, tenía puesto un letrero: ÉSTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS

39 Uno de los malhechores crucificados lo insultaba. ¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti y a nosotros. 40 Pero el otro se lo reprochó:

- Y tú, sufriendo la misma pena, ¿no tienes siquiera temor de Dios? 41 Además, para nosotros es justa, nos dan nuestro merecido; éste, en cambio, no ha hecho nada malo.

42 Y añadió:

- Jesús, acuérdate de mí cuando vengas como rey.

43 Jesús le respondió:

- Te lo aseguro: Hoy estarás conmigo en el paraíso.

Lo mismo que el Buen Ladrón descubre quien es Jesús, es lo que deben hacer los demás...por eso le preguntó a sus amigos ¿quien decís vosotros que soy yo?....

Eso mismo valdría para hoy..porque quien lo identifica con un libertador, un hombre de paz, un profeta, un icono en las iglesias, un loco, un utópico (como me dijo un cura hace poco), en fin hay muchas formas de descubrirlo.

Pero la realidad es que él no desea que su personaje sea el desvelado, sino más bien su mensaje, y es aquí donde se cae en el error.

Al ser su "adoctrinamiento" un convencimiento y no una imposición, trasciende de la persona, es decir, descubrir el Reino de Dios, no es descubrir a la persona de Cristo (aunque él sea el personaje central), descubrir el Reino significa hacer lo que el nos indica, no en balde es él piedra angular y nosotros los constructores...el no vino a solucionarle nada al hombre, vino a poner los cimientos del Reinado de Dios. No vino a quedarse con nosotros, vino a enseñarnos, vino a ponernos el dedo en el corazón para que nos demos cuenta donde podemos corregir las cosas en esta vida y hacerlas mejor.

Los hombres que no conocian a Jesús de Nazaret, aun tienen una disculpa, pero los hombres de hoy que ya han conocido por un medio o por otro, las cosas que deseaba para establecer el Reinado, no tenemos disculpas, porque a pesar de estar en el siglo XXI, continuamos con los mismos errores, las mismas situaciones de injusticias y sobre todo la misma soberbia....¡Señor! ¿que quieres que haga?