En relación con el SIETE, que simboliza la totalidad determinada, el seis a menudo el número de lo incompleto. Unas veces lo incompleto equivale a lo ineficaz, como aparece en Juan 2,6, donde las seis tinajas están vacías, significando que, a pesar de sus promesas, la purificación ritual de la religión judía no restablecía la relación con Dios; otras veces lo incompleto es aquello que espera y anuncia lo completo: asi "la hora sexta" describe la entrega de Jesús en su aspecto de muerte (Jn 19,34), pero que ha de culminar en la resurrrección: "el día sexto" es el de la actividad de Jesús que ha terminado con la creación del hombre (Jn 12,1)...Las seis fiestas que aparecen en el Evangelio de Juan, anuncian la Pascua definitiva, en la que se comerá la carne del Cordero de Dios (Jn 19,28-30).