Hoy en las iglesias se ha leido el Evangelio de Lucas...el pasaje aquel en donde algunos ponderaban la belleza del templo..pero Jesús los dejaba fuera juego con aquellas palabras: "esto que contemplais, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido"
Hemos mirado alrededor y nos hemos fijado en la riqueza en donde estábamos...no había altar secundario que no ostentase "algo dorado"...y el altar mayor no digamos nada de él...el celebrante refulgía con los reflectores colocados en las cercanas columnas...todo magnífico...pero aquellas piedras nuevas de otros tiempos, han sido sustituidas o se han ido estropeando con los años y son piedras viejas que ya no tienen el empuje de años atrás...nos hemos hecho mayores, y en la iglesia donde acudíamos a la celebración, las contestaciones monótonas eran el adormecer en un día frío y desangelado...y no porque fuera no luciese el sol...es que dentro estaba lo caduco..lo que ya no puede tirar del carro.
"No quedará piedra sobre piedra"...dice Jesús....y parece que está dicho para estos tiempos...unido a que no hay vocaciones, está el que los jóvenes no hacen de piedras nuevas..de soportes para las iglesias, metafóricamente hablando.
Cuando pasen unos años tendremos muchos templos y muchos museos que visitar...pero ¿fieles?...espero que estos cumplan los 100 años...y esta mañana escuchaba en la TV y sacerdote que decía que la "culpa" la tenía este mundo secularizado...¿no tendrá la Iglesia una y muy grande responsabilidad en la "culpa" por no haberse renovado a tiempo?
Jesús no se refería al edificio ni a las piedras del Templo, se refería a la "espantada" que algunos fieles han hecho por no ser atrayente la Iglesia en este siglo XX y XXI.