Cada obispo quiere tener su cortijo...o cortijito, que de todo hay en esta viña del Señor.
Nos estamos refiriendo a d. Juan del Río Martín, obispo de Jerez de la Frontera (Asidonia-Jérez), segundo obispo de la era moderna, pues el primero Rafael Bellido (q.e.p.d.), dejó huellas en la pequeña diócesis de buen hacer y mejor corazón, aunque ya su órgano vital se gastó de tanto amar y por eso se marchó de este mundo...pero con el deber cumplido, pues jamás se consideró obispo y sí un cura de pueblo o de barrio, como solía llamarse así mismo.
Hace 38 años se creó por los Obispos y Superiores deOrdenes Religiosas de Andalucía Occidental y bajo la presidencia del Cardenal D. José María Bueno Monreal (q.e.p.d), el Centro de Estudios teológicos de Sevilla (C.E.T), el cual tiene su propia página: www.cetsevilla.es
Laspocas vocaciones que después del Concilio Vaticano II,se dieron entodo el orbe cristiano, motivaron que cada diócesis y casa religiosa enviase a sus pocos seminaristas a Sevilla.
El CET cumplió con su labor docente y por el Centro han pasado multitud de sacerdotes de Sevilla, Córdoba, Cádiz, Jérez de la Frontera, Huelva, Franciscanos, Dominicos, Maristas, Capuchinos, Sagrados Corazones, etc.
D. Juan del Río Martín, obispo de Jeréz fue primero alumno y posteriormente sacerdote de la Diócesis de Sevilla, aunque nació en la provincia de Huelva, en donde tuvo poca fortuna para hacerse sacerdote y d. José María Bueno Monreal lo acogió con amor y cariño.
Las vocaciones que tiene no llegan a la docena de seminaristas, posiblemente este año sean solamente ocho y ha preferido sacarlos del Centro de Estudios Teológicos de Sevilla, para darles una formación en su pequeña Diócesis.
Pero no solo es el Obispo de Jeréz, anteriormente lo habían hecho los Obispos Córdoba (fue sacerdote de Sevilla), el de Huelva (que fué rector del seminario se Sevilla), el Obispo de Cadiz.Ceuta y algunos superiores de casas religiosas.
La Iglesia debe ser universal y no pueblerina, porque entonces caemos en el mismo fallo que los separatistas de Cataluña y de Vascongadas, en vez de potenciar, la debilitamos, en vez de aglutinar la dispersamos.....así le va a la Iglesia...cada cual en su parcelita de poder...y aquí que no entre nadie.
Creo sinceramente que todo es soberbia y baculazos a diestro y siniestro y los cristianos se fijan en lo mal que se llevan los pastores, los obispos que ninguno se pueden ver entre ellos mismos.
El Centro de Estudios Teológicos de Sevilla, tiene un plantel de profesores que ya lo quisieran tener muchas universidades españolas y extranjeras, pues muchos de sus profesores, entregados a la docencia desde años, tambien son autores de muchas obras teológicas de gran altura y divulgación y eso es un valor a tener en cuenta.
Son profesores entregados a su profesión al 100%, no importándoles ni los horarios, ni el dinero, cosa muy dificil de encontrar en este mundo hedonista en el que vivimos.
Su biblioteca esuna de las mejores dotadas de España, con su fondo antiguo y el moderno. Con una sala de lectura para una cabida de 120 personas, con obras de consulta y comentarios de toda índole: Grandes enciclopedias, Arte, Historia, Historia de la Iglesia, Historia de los Concilio, Historia de los Papas, Biblias en todas las versiones desde el castellano al árabe. Comentarios Bíblicos en diveros idiomas incluyendo el hebreo y arameo. Obras de Patristica (la mejor dotación de España), Teología, Moral, Religiosidad Popular, Cristología, Eclesiología, Filosofía, Liturgia con los grandes diccionarios, etc...y para no faltar la gran obra de Martín Lutero en el idioma alemán. Y con un personal especializado que es una dicha el ivnestigar en ella. Este Gallo se ha desplazado a veces a Sevilla y jamás se ha ido defraudado y habiendo encontrado datos imposible de encontrar en otras bibliotecas religiosas de España, con mucho mas renombre.
¿Cómo unas pequeñas diócesis como Huelva, Jérez, Cádiz, Córdoba pueden tener a disposición de sus seminaristas estos fondos de incalculable valor y disponer de ellos libremente?
Lo dicho: el provincianismo no solo se da en la política, tambien en la Iglesia, aquella Iglesia que quería Cristo fuese una sola y que todos se amasen como hermanos.