Cómo serán tus inviernos, tierra de grises y verdes, si ahora, en octubre, aun sigues así, d euna vez en cuando habla decidido el viento, y golpea las hojas de los árboles y silencia toda voz en la noche. La luna queda invisible tras las amenazantes nubes, y pronto, sin apenas descanso, asoma su rostro nuevo la lluvia, una fina lluvia que en lentitud desciende. es Octubre...¿cómo serán tus inviernos?, montaña de verde bruma. Quizá oscuridad y noche, quizá lluvia cerrada, oscuridad y noche, y un hálito de luz alimentando la sombra de tu aspecto, y una explosión de luz como esporádica venganza del dios Inti.