Tenemos que situarnos en la época de Miguel III, emperador de Oriente y Carlos El Calvo, rey de Francia, concretamente en los años 853 a 855. d. de C.
Cuandoandamos deturistas recorriendo la ciudad de Roma, se apabulla unoante tanto arte y tanta magestuosidad y sobre todo en el Vaticano con las obras de arte que cada Papa ha dejado y podemos observar en la gran Basílica de San Pablo Extramuros, que en el último friso del gran templo están todos los papas representados, desde San Pedro, hasta Pablo VI, creemos recordar si la memoria no nos falla,suponemos que ya estarán pronto a colocarse los medallones de Juan Pablo I y Juan Pablo II...y en uno de los rincones hay un medallón en gris que pasa desapercibido por el público, a menos que la persona se fije y lo pregunte al guía turístico de turno, lo que le hace vacilar, porque al ser guías acreditados ante la Santa Sede, no desean entrar en polémicas y la mayoría de las veces soslayan la respuesta.
Nos estamos refiriendo a la Papisa Juana...pero una mujer sentada bajo el solio d elos Papas, con la tiera sobre su cabeza y las llaves de San Pedro en la mano e sun suceso más que extraordinario, y que sólo un ejemplo ofrecden los fastos de la historia.
Pero lo que ma snos admira es que una mujer haya sobrepujado a todos los hombres de su siglo, pues Juana sin ejércitos, sin tesoros, son mas apoyo que su inteligencia, haya tenido bastante habilidad para engañar al clero romano y hacerse besar los pies por los orgullos cardenales de la ciudad santa.
La vida de Juana fue extraordinaria.A principios del siglo IX, Karl el Grandfe, después de subyugar a los sajones, trató de convertirlos al cristianismo, para lo cual pidió a Inglaterra sacerdotes para instruirlos.
Entre los que enviaron a a Alemania se contaba con un sacerdote inglés que iba acompañado de una joven que estaba encinta, que había dejado a su familia para ocultar su estado, eran amantes y se vieron obligados a interrumpir su viaje y detenerse en Maguncia, donde la joven dio a luz una niña destinada a causar la admiración de los siglos futuros, aquella niña era Juana.
continuará.......