Esto es una palabra que siempre anda entre mis "pensamientos ocultos"....y me pregunto qué entendemos y si todos entendemos lo mismo por "exclusión"....Yo solo quiero consultar dos fuentes. Una del terreno lingüistico y otra de tipo ético-religioso (si nos podemos expresar así) que, entiendo, son conocidas por todos los que leeis mis notas, aunque a algunos se les indigeste, pero las cosas son como son.
a)En el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española,(a la que tan aficionado somos ¿verdad?)se define "exclusión" como: "acción o efecto de excluir", y "excluir" como "quitar a alguien o algo del lugar que ocupaba", y como "descartar, rechazar o negar la posibilidad de algo".
El Diccionario no habla de "excluidos"...pero si lo hace de "excluidor".....y lo define como "el que excluye".
b)Vamos a pasar a ver que eso en el Evangelio.
Aquí encontramos una diferencia muy gorda: La exclusión se hace protagonista . Y lejos de aparecer en generalidades, la exclusión se muestra con caras concretas: el leproso, la viuda, el niño, el ciego, el paralítico, la prostituta, posiblementeel homosexual (aunque no lo diga expresamente)....En suma, amigos míos, la exclusión aparece en las formas de la pobreza, la enfermedad, la soledad, la vulnerabilidad....de las personas.
Pero ocurre algo muy grande y de otra forma demoledora...Jesús los pone en el camino, enmedio de la plaza y los SACA DE LA EXCLUSIÓN..."estos os van a preceder en el Reino de los Cielos".
Partiendo de estas bases, podemos ponernos de acuerdo en que hoy el excluido es aquel a quien se ha dejado al margen, a quien se le niega el pan y la sal, se le rechaza por lo que sea, porque es diferente a "nosotros" o se le quitan las posibilidades.
Y podemos estar de acuerdo en que es precisamente a los excluidos de ese modo a quienes Jesús pone en nuestro camino, a quienes Jesús nos presenta y para quienes nos pide respuesta ¡que le hacemos! si esos son los quevan a ir primero a Reino.
Desde ellos, el Evangelio cobra todo su sentido.
Miremos por un momentopor la ventana de nuestra casa, o cuando vamos en el bus o cuando esperamos cruzar un semáforo, cuando estemos en la Iglesia o en el mercado o cuando paseemos....vemos PERSONAS...también te veo a tí.
Personas diferentes, con diferentes estilos, maneras de andar, formas de vestir...pero que no nos llaman especialmente la atención porque parece que son "como nosotros"....Pero hay también personas diferentes y que nos llaman más la atención, pero a las que, curiosamente, casi no vemos o no queremos ver...no son "como nosotros"...estos son los sin techo, las prostitutas, los inmigrantes, el chaval de la calle con el pelo largo, el chico que va con otro chico dándose la mano...y se trata de una realidad inmediata que siempre ha estado ahí, aunque no la veamos.
Es una realidad que no queremos ver...y tampoco nos preocupamos por esos excluidos.
Para conseguir el Reino...sí, hombre que sí, ese Reino del que nos habla Jesús de Nazaret, no hay que rezar un rosario cada día, una misa a diario y las jaculatorias por la tarde, nada de eso, para entrar en el Reino junto a los excluidos tienes que pasarles el brazo por encima y decir ¡Vamos amigo entremos en el Reino!.
Saludos cordiales