NOS HEMOS QUEDADO SIN TECHO
Era el grito terrible hace un par de semanas o tres en Perú..pero me he vuelto a quedar sin techo porque antes tampoco lo tenía y lo que tenía era mísero y casi no se le podía llamar casa.
Yo no tenía más suelo que las piedras y el polvo del camino...y no tengo mapas..si echo a andar no conozco ni el nombre del próximo pueblo...y no me duermo enseguida porque tengo la incertidumbre si conoceré el mañana...pero en todo esto presiento que caminas a mi lado...que me recuerdas que todo estaba escrito...pero yo de verdad no te he visto aun partir el pan...compartir el pan...porque los que lo hacen solo parten una hojita...no vaya a ser que los confundan con los curas de la Parroquia de san Carlos Borromeo.
Sin darme cuenta ya he llegado a Emaus...hace frío y es casi de noche...y te pido: quédate, descansa conmigo, cena conmigo, coge la rosca o el pan de a kilo y partelo, como solo tú lo haces...que aquí no hay nadie que te pueda suspender "a divinis", no hay un jerarca dispuesto a eso...posiblemente si te quedas me duerma tranquilo y enseguida.
O..pensándolo bien, entonces el sueño no tenga ya importancia y se me ocurra volver corriendo para decir a mis hermanos que sí, que vives y que te he visto partir el pan...que eran pan corriente, del que todos los dias comemos, si hay dinero...y he meditado que ya no me importa el mañana, ni la jerarquía, ni las suspensiones "a divinis", ni las parroquias hetedodoxas...que eso son paparruchas, pero que Tú estás conmigo y estaras hasta el final del camino..para cantarme la última nana..lo demás no importa si se que estás ahí.

