Que los cristianos tenemos necesidad de vacaciones, de eso no hay duda alguna, y deben ser buenas, bonitas y baratas (las tres Bs)....pero sobre todo deben ser en un palacete donde podamos pensar en lo divino y lo humano...sobre todo en lo humano que de lo divino ya se encargará Dios (dicen los expertos), lo que nos quieren decir es que no pensemos mucho y que seamos sumisos fieles de la Santa Madre Iglesia...
Así, vacacionando de esta forma se pueden decir cosas tan bonitas como ha dicho el Papa, pero cuando no se llega a fin de mes porque una persona cobra un salario de hambre, siendo católico o un católico y cristiano no tiene ni lo más imprescindible para vivir, esto puede resultar un insulto al Espíritu Santo y una cosa obsoleta ya en este siglo...y dice el Secretario de su Santidad que en su descanso está preparando una enciclica de corte social...y yo pregunto ¿Por qué no se da una vuelta por los suburbios de Roma? ¿Por qué en estas vacaciones no se ha marchado al Africa subsahariana y se entera de primera mano del hambre y la penuria de muchos millones de seres de esta tierra?...le habría salido un discurso maravilloso....creo yo.

Dice el Papa:

"Todo buen cristiano sabe que las vacaciones son un tiempo oportuno para distender el físico y también para nutrir el espíritu a través de amplios espacios de oración y de meditación, para crecer en el encuentro personal con Cristo y conformarse cada vez más a sus enseñanzas", señaló en el Castillo de Mirabello, adyacente a la casa que donde se hospeda, ante unos 1.500 feligreses.
Benedicto XVI agradeció al Señor la posibilidad de pasar algunos días de descanso en la montaña. "Frente a este espectáculo de prados, bosques, cumbres que se dirigen hacia el cielo, aparece espontáneamente en el ánimo el deseo de alabar a Dios por las maravillas de su obra, y nuestra admiración porque estas bellezas naturales se transforman fácilmente en oración".