Lo hemos leido estos días en las encuestashecha a losespañoles...la Iglesia va por bajo mínimos y solo por culpa de unos Obispos que han perdido el norte. Los políticos les han dado un aviso, pero ellos continúan y además se separan cada día más de los fieles.
Esto va a acabar muy mal, cuando son los obispos los que deberían ser dialogantes y hombres de paz, porque ellos mismos saben que con el SOE en el poder, les va mucho mejor que con el PP, pues estos últimos son mucho mas duros de pelar..pero algunos obispos añorantes de otros tiempos están deseando echarse al monte.
LA Iglesia Católica y las compañías multinacionales,ocupan el último lugar de la tabla que, según un estudio de la Fundación BBVA, marca el nivel de confianza que las instituciones merecen a los ciudadanos españoles. Incluso podría tratarse de una redundancia porque católico no es otra cosa que universal y, al margen de cuestiones de fe, la Iglesia es una multinacional, la decana de todas ellas, con las características de personal, reglamento y operatividad que son comunes entre las verdaderamente grandes y duraderas.
Tan escaso es el nivel de confianza que, aquí y ahora, inspira la Iglesia que está aún más bajo que el del Gobierno de España y eso para una institución es muy malo porque ya sabemos como anda el PSOE...totalmente desnortado. Supongo que una parte de tan sorprendente situación viene de lejos, de los siglos en que, con muy cortas interrupciones, el Estado y la Iglesia tendieron a ser una misma cosa y, con tan poca deseable promiscuidad intelectual, conformaron un mecanismo de poder en el que uno utilizó a la otra y ésta se sirvió de aquél.
Así hasta llegar, bajo palio, al esperpento del nacionalcatolicismo que todavía, ya con treinta años de Constitución, colea, opera y está en el sustrato de muchos de los problemas básicos que nos afectan; desde el territorial, ya que los nacionalismos tienden a ser devotos, al educativo, en donde la inercia dificulta una praxis laica y los radicalismos tratan de impedir la natural influencia de la Iglesia frente a sus fieles.
La Iglesia debe soltar el lastre del Estado, para ser libre y poder hablar con libertad y verdad o de lo contrario es incongruente con ella misma.
Los Cardenales Rouco y Cañizares deben salir de esas Diócesis de Madrid y Toledo, pues son el lastre que la Iglesia tiene en España, unidos al Obispo de Granada con sus problemas por cada lugar que pisa.