¿Qué relaciones puede existir en un alma entre la neurosis y la santidad?...o en otras palabras ¿es posible en la práctica que un neurótico sea santo o que en un santo se manifiesten sintomas morbosos?
Pues muchos sacerdotes han tenido muy cerca a personajes que creyendose santos eran verdaderos neuróticos y que saben perfectamente mucho de este tipo de enfermos mentales.
Los rasgos de santidad nada tienen que ver con los rasgos neuróticos, pero por la poca preparación o los intereses extraños de algunas congregaciones religiosas prefieren que sus neuróticos pasen por santos antes de dar su brazo a torcer o declarar ante el mundo que están delante de alguien desequilibrado.
Se ha intentado muchas veces investigar con fines críticos la vida interior de algunos santos desde el punto de vista de la psicopatología; terreno peligroso por el que fácilmente se puede resbalar y caer en el error de ver manifestaciones morbosas o anormales en aquellos fanómenos de los que han sido maestros componentes "Admiramdum quidem, sed non imitandum". No hay que olvidar que ciertos actos externos pueden ser debidos en muchas personas a un afán de notoriedad, o a una tendencia masoquista, o a una represión del instinto sexual. Tampoco se puede excluir la posibilidad de que, en otras personas, no se deba a estas causas, sino a una auténtica y verdadera santidad. Pero en el caso de que los trastornos existan como tales trastornos, no se puede caer tampoco en el error de querer achacarlos a la santidad, sino a un simple descarrio morboso, que puede coexistir con los grados más elevados de la perfección subjetiva.
Aunque el santo es la persona que vive en perfecta armonía con Dios, está por ello menos expuesto que los otros a las neurosis, pero no puede olvidarse que el santo, por ser persona tampoco está a salvo de estas patologías...¿Por qué se ha de admitir en un santo una lesión hepática o renal y se la ha de negar la posibilidad de una lesión anatómica del cerebro o del gran simpático?...
En todos los tratados de teología ascética se dedica mucho espacio al discernimiento de los espíritus y al tratado y descripción de los fenómenos místicos, y se dan muchas normas para orientar y diagnosticar si son debidos al Espíritu de Dios, del diablo, o del impulso morboso de ciertas naturalezas humanas taradas. Y que en una persona de reconocida santidad se presenten visiones o locuciones o revelaciones u otros fenómenos del orden corporal, que se deben indiscutiblemente a la acción directa de Dios, no presupone que no pueden aparecer otros que tengan como causa un trastorno mental.
Se cita muchas veces a Santa Catalina de Siena, quien pretendió que en el éxtasis de 1377 le había sido revelado que sólo Cristo fue concebido sin pecado.
Pues bien, por intereses creados o por determinadas épocas, la Iglesia admite como santidad lo que a veces suele ser una patología y aunque se descubra tiempo después, no es capaz la Institución de rectificar, dando por buenas las manifestaciones y defendiendo las faltas o errores que en la Causa para los Santos hayan ocurrido.
La santidad no es un caso de manifestaciones que tengan que proceder ni de los confesores, ni de los posibles "milagros" que el difunto haga después de muerto, pues normalmente estos están dirigidos por intereses cuyunturales.
La santidad es el compromiso que la persona haya adquirido a lo largo de su vida para con los demás y la clase de amor que haya desarrollado siguiendo las huellas de Cristo.
No valen las manifestaciones de componentes de congregaciones diciendo lo bueno que era con todos ellos y las cosas que le vieron hacer o sobre todo no se puede conseguir la santidad por haber levantado muchos edificios con muchisimo dinero...porque la santidad y el dinero son incompatibles.
Sabemos de un santo muy conocido, contemporáneo nuestro, que en cierto Centro, le sentó muy mal que los frisos de la pared los hubiesen puesto de distinto color del que él había elegido y enfurecido (esto es un claro acto de neurosis obsesiva), tiró del mismo e hirió a una señorita supernumeraria que estaba sentada cerca...pero esto fue muysilenciado en la causa para la santificación...también podríamos hablar de otras muchas fechorias del mismo estilo y sobre todo el super ego que presentaba a todo el que le conocía.