A pesar de que uno no duerme bien en estas noches de estío, siempre hay que agradecer a la Madre Naturaleza, que nos regale un sosiego en las mañanas, porque el aire fresco nos invade la habitación y nos da el placer de sentirnos vivos.
El frescor es renovación de nuestros mas oscuros pensamientos del inconsciente, por eso se dice que en la mañana uno está más despejado...siempre me viene al pensamientoese salmo tan maravilloso y que muchos no entienden...."el Señor es mi Pastor, nada me falta...en verdes praderas....", porque a poco que uno mire cerca, aun en nuestro entorno de antenas y edificios de cemento, ahí está Él, esperandonos para conducirnos en la vida. Nada que da al azar, todo está medido y requetemedido, sin olvidarse Él de nuestra libertad..nos da las dos opciones..es decir: dos caminos, como se dice en la Didaché o Didajé...uno es el bueno y otro es el malo, nosotros debemos saber cual hay que seguir....amigo...yo eligiría el camino de la esperanza...no se tú el que recorrerias...porque los dos caminos cuando uno se adentra en ellos se bifurcan en otros muchos...en el bueno: al amor, la dulzura, la simpatía, la amistad...y al final la esperanza....si descubrimos este caminito llegaremos a la gran plaza donde estarán esperandonos: el amor, la dulzura, la simpatía, la amistad...porque todo eso es producto del que espera.
Hagamos de nuestros momentos, situaciones de esperanzas y solucionaremos el momento más tremendo de nuestras vidas.