El misterio del hombre fue aclarado por el Concilio Vaticano II, con una realidad tremenda en la Constitución Gaudium et Spes en el nº 22, que dice: "En realidad, el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo Encarnado"...pero...
¿Qué somos?
¿Para qué estamos aquí?
¿Cuál es nuestro sentido?
Estas tres preguntas solo se pueden resolver desde el misterio de Cristo.
La creación en su conjunto es, segúnhedicho muchas veces en estas mismas páginas, el Cuerpo de Cristo, porque la Divinidad ha asumido nuestro propio ser de hombres. En consecuencia, si el conjunto de la creación es el Cuerpo de Cristo, no hay relación con Dios que no sea una relación con la realidad. Y, al revés, no hay relación con la realidad creada, con las cosas, los animales, con las personas, que no sea relación con Dios. Si la creación entera es el Cuerpo de Cristo, cada vez que yo hago algo a la creación, estoy haciendo algo al Cuerpo de Cristo y por tanto, estoy haciendo algo bueno o malo a Dios.
Cada vez que yo me relaciono con Dios, lo hago en la creación y no puedo pensar en una relación directa e inmediata con Dios, Por eso puede decir San Juan en su Primera Carta (4,20) :"Quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve".