La gente pide signos aparatosos, hoy como ayer.
Los fariseos pedían a Jesús señales evidentes que confirmaran su pretendida autoridad: Muestranos una señal que venga del cielo (Mt 16,1) para que creamos en tí. Pero Jesús no cayó en la trampa. De habérsela dado hubieran hecho lo imposible por no verla ni recordarla.
La gente quiere todo rapidamente...y se impacientan cuando no ven, tienen miedo a la espera, a que le pidan la colaboración en el entretanto, a pagar un tributo por el cambio de la vida y la historia. Y cuando no ve rapidez en el otro, no se le convence con ningún gesto por muy bueno que sea, comienza a desconfiar, a desanimarse, a desesperar. Son muy numerosos los que confian en presdigitadores que hacen milagros de mentira con una sonrisa.
Pero Jesús no tira por esos caminos, no era nada espectacular ni brillante, según estaba escrito...pues Isaias lo resumió en pocas palabras:
Promoverá el derecho y no vacilará ni se quebrará hasta implantar el derecho en la tierra y sus leyes que esperan las islas. (Is 42 Iss)
Derecho que no iba a implantar a la fuerza..porque fuerza y violencia engendran sinrazón e injusticia.
El Mesías liberador...no gritará, ni clamará ni voceará por las calles.....porque gritar es propio de gente que no dialoga, ni escucha y que trata de imponer sus verdades, por el tono de su voz, la debilidad de sus argumentos.
Jesús propone una nueva sociedad, que no les gusta a los mandatarios porque creen que pierden poder...y sobre todo dinero, quieren seguir explotando a los mas pobres y a las pobres personas que se acercan al Templo....
Sólo en la libertad es posible la vida y el amor, el valor supremo que vuelve razonable y placentera la vida misma.

Signora
8 jul 2007 | 11:46 PM
Tienes razon los mandatarios politicos al fin ....desean todo para ellos.....nos hunden cada dia mas, sin pensar que hay un mañana y un Dios que le reclamara.......los pobres cada dia somos mas pobres...y ellos cada dia mas ricos......Placer en leerte.