Partiendo del conocimiento de la realidad del hombre oprimido, como de los valores que a pesar de todo conserva, una labor concienciadora está llamada a aplicase en los diversos ambientes en los que desarrolla la vida el hombre.
En las relaciones familiares, por siglos de opresión, se observa muchos carácteres aprensivos.
El fenómeno del machismo. El hombre es el jefe y el señor en su casa, las mujeres por otro lado (algunas machistas) hacen su parcela. Al hombre tienen que obedecerle ciégamente la mujer y los hijos...en el mismo orden la madre ejercer la opresión a sus hijos y muy especialmente a las hijas. Los hermanos actuan opresivamente con las hermanas y los mayores con los menores.
Noexiste diálogo entre padres e hijos. Para conservar su autoridad, los padres solamente suelen dictar órdenes y no entablan conversaciones amistosas con sus hijos. Jamás les hacen una consulta. Casi nunca el padre admite bromas de los hijos, pues creen que eso sería rebajarse y perder autoridad.
La labor debe ser de una familia en diálogo para acabar con estas situaciones.
EN LA VIDA ESCOLAR
Las escuelas, colegios, universidades de este país han heredado o han copiado sistemas educativos verticales. Son impuestos programas de estudios desde los diversos gobiernos, los cuales cada uno quiere hacer "su reforma". Imponen a los profesores. Todo es impuesto.
Si se quiere una educación liberadora y destruir las opresiones hay que poner una gran confianza en los niños y en los jóvenes para que sean ellos mismos los que vayan descubriendo sus aficiones, su capacidad y su autodiscriplina y sobre todo para investigar la verdad en cualquiera de sus dimensiones.
En las escuelas, los colegios y universidades, debe estar en vigencia también el diálogo y debe desaparecer la categoria de "educador-educando". Nadie educa a nadie, nadie se educa solo: nos educamos los unos a los otros, nos escribe Pablo Freire.
EN LA VIDA DEL TRABAJO
Sea un trabajo de oficina, de talleres, de fábricas o de campo, la realidades que existe un gran sistema de opresión.
Los que trabajan solo reciben órdenes. No hay lugar a las iniciativas personales. Tampoco se practica la consulta para el mejoramiento del puesto de trabajo, por eso es muy difícil que los trabajadores se superen y en algunas empresas existe lo que podríamos llamas la baja productividad.
Una labor de conciencia está llamada a cambiar los relaciones entre jefes y ampleados. Descubrir juntos las posibles soluciones. Reflexionar frecuentemente sobre los resultados que se vayan obteniendo y desatar una dinámica ascendente y progresista.
EN LA VIDA POLÍTICA
Ya hemos dicho muchas veces, que son los privilegiados los que organizan las campañas electorales engañando al pueblo e imponiéndoles sus criterios interesados y egoístas. A nivel reducido, en los pueblos o en pequeñas ciudades, siempre existen los que la gente llama "el amo del pueblo". Son los caciques, los manipuladores de la clase trabajadora. Son los dominadores. Los que si son dueños de la tierra elijen a los que trabajan o no, es decir quien come o no. Si son alcaldes o cargos públicos, son los que deciden si cobran el PER o no, con lo que se demuestra la clase de caciques que son.
El diálogo practicado en círculos populares, dentro de una labor de conciencia, hará que los pueblos lleguen a ser conscientes de sus derechos y obligaciones, de sus valores y contravalores, de sus perspectivas y sus limitaciones.
EN LA VIDA RELIGIOSA
Aquí el tema de la opresión se recrudece mucho, pero con aceptación servil de otros.
Sermones, conferencias, clases de teología, son los métodos utilizados para imponer los ritos y prácticas religiosas. Quizá también por estos mismos métodos, se depositan conocimientos teóricos intelectualistas sobre la religión (de religar).
La catequesis, sea de niños, jóvenes o adultos muchos la consideran como una clase para "comerle el coco" a quien tiene delante y de ello se vanaglorian muchos. Ya sabemos que en las clases el catequista es el que enseña y el catequizando es el que aprende, el catequista inquiere, pregunta la lección y el catequizando es el que tiene que saber todas las respuesta, con lo que es oprimido por una losa permanente y certera en su cerebro.
Cristo no oprimía, solamente proponía y si proponemos la labor concienciadora dará paso al diálogo en las mismas homilias.
El sacerdote o el que preside, debe bajar de esos "ambones", "púlpitos"...acercarse a la gente y que sea una homilía dialogada, un catecismo a pie de calle, no de enseñanzas magistrales y mucho menos ministeriales.
Los cristianos deben exigir un catolicismo popular y los contravalores de una religiosidad puramente natural procurará el encuentro personal con Cristo y un compromiso libre y auténtico con él y con los hombres.
Las comunidades de religiosos/as, no pueden estar sujetos al todopoderoso superior que piensa y escribe por ellos sin dejar el pensamiento libre a los demás. Las comunidades religiosas deben volver su cabeza y sus sentimientos a una unión libre en donde todo sus miembros pueden decidir en igualdad de condiciones en cualquie materia de orden interno, celebraciones y fe.
Todo lo que no sean estos puntos para el bien de la humanidad, será seguir en la opresión y en elpisar de unos a otros.