Sobre Jesús y la violencia hemos leido mucho, especialmente en los últimos años, porque ha sido objeto frecuente en consideración a la fe.
El propósito fundamental de esta exposiciónes el de intentar resumir algunas de las que nos parecen mejores aportaciones hechas con el fin de precisar la posición de Jesús ante distintas formas de violencia que problablemente se dieron en su tiempo. Seguir los relatos evangélicos de cerca, siempre sin perder de vista al Jesús histórico, aun a sabiendas que esto no le agrada mucho a Monseñor Amato (SBD) prefecto de la Oficina Para la Doctrina de la Fe y otros apellidos anteriores..pero como los gallos no somos importantes (aunque picoteemos), nos permitimos decir todo lo que sea sin ser inv
adidos en nuestra conciencia polleril, como al compañero y amigo Jon Sobrino.
Pero una reflexión sobre Jesús y la violencia debe siempre iluminar al menos algunas de las delicadas cuestiones que se les plantean a los cristianos hoy en relación con la violencia. Desvincular ambas cuestiones, para centrarse exclusivamente en la primera, no parece conveniente. Sería incurrir de algún modo, en aquella desgraciada ruptura entre Cristología y soteriología que se mantuvo durante siglos y que tantos males ha traido para la reflexión cristiana.
¿En qué medida y cómo las actitudes de Jesús pueden y deben orientar hoy las nuestras en esta delicada y compleja cuestión de violencia?
Pero hay que decir claro que entendemos por violencia y cuáles son las distintas formas de violencia y si los cristianos pueden hoy recurrir a la violencia.
El ilustre amigo Marciano Vidal nos dice: "la realidad de la violencia es tan compleja que parece escaparse a todo intento de conceptuación y catalogación".
Los filósofos, los sociólogos y los moralistas no logran ponerse de acuerdo al analizarla y valorarla.
Pero queremos decir que en un sentido amplio y referiendonos a la actividad humana, se puede llamar acción violenta a toda la que va acompañada de ímpetu e intensidad, fuerza o ira, y que se impone, en principio y sin mayor precisión, a múltiples factores que ofrecen resistencia producidos o no por los seres humanos. así entendido hay que decir que la violencia constituye la personalidad humana y que forma parte del ser.
Y es aquí donde surge la gran pregunta: ¿Jesús fue violento?
Él solamente se mostró violento como persona humana, pues era humano, a pesar de su condición divina, pero era todo igual a cualquier hombre, (menos en el pecado)...claro que los "muy religiosos" enseguida piensanque clase de pecado se trata...porque no conocen otros.
Jesús, no era violento, aunque lo fuera una vez...pero violentaba las conciencias y por ello le tenían antipatía los de siempre, los que perviven a través de los siglos escondidos y bien instalados en la Institución, pero en el mundo del Jesús histórico había mucha violencia, porque hay que pensar que era un territorio ocupado por unos extranjeros, los romanos, y por fuerza eso era violento.
También eran violentos los doctores de la ley, que violentaban con su forma de entender la religión, a los demás, aplastando sus conciencias y estrechándoles el cerco de libertad al que todo ser humano tiene derecho, por eso siempre Jesús decía...."pero yo os digo...."
Jesús murió por mor de la violencia que ejercieron los sacerdotes, ya que él era la "oveja negra" de aquel rebaño bien domesticado. Jesús afeaba la conducta de ellos, les decía sepulcros blanqueados, y les cuestionaba el sábado y muchas cosas más, por eso lo mataron con violencia.
Pero Jesús sigue siendo violento para las personas que no caminan bien por la vida y son violentos con los demas, tanto fisicamente como intelectualmente.....¿verdad don Angelo?...uffffff, tienes amigo, nombre de mafioso..¡no violentes...hombre...no violentes...porque ya sabemos que pronto vas a conseguir el capelo!...mientras dedícate a promocionarte y no hagas violencia contra nadie.