Jesús de Nazaret no aparece en las narraciones evangélicas preocupado por clarificar su identidad persomal, solo le preocupa el Reino de Dios y la justicia social en un mundo, como el de hoy, que existían tantas desigualdades, por eso era un elemento a abatir.
Parece cierto que Jesús no se refirió jamás de forma directa y explícita a su propia condición divina. La practica unanimidad de los estudiosos suscribirian lo que estoy afirmando.
He mirado por activa y por pasiva todos los textos del Nuevo Testamento y he podido constatar que en ningún sitio Jesús se llama así mismo Hijo de Dios, no usó ese término jamás, por eso no se explica todo el proceso de la resurrección para empezar a designarle como tal hasta el Concilio de Nicea.
Aquellos pasajes que parecen indicar lo contrario (Mc 14,61-62) dice solamente ¿Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios bendito?...y Jesús contestó: Tu lo has dicho.
En ningún momento, en ningun renglón del Nuevo Testamento se afirma la condición divina de Jesús...diga lo que diga la Oficina Siniestra de la Santa Inquisición, con su Arzobispo Amato, Salesiano al frente.
Ya pueden llamar la atención o sancionar a los teólogos como Jon Sobrino, pero no se puede decir lo que no se dice, aunque la cristología comience a dar sus pasos en Nicea.