La verdad es que sigo y me admiro de las constantes discusiones de los teólogos en torno al tema del entendimiento de las religiones.
Pero por muchos intentos y explicaciones, nollega a cuajar este entendimiento, siendo todos como somos hijos del mismo Padre/Madre....Abba, Yahvé, Ala, Dios...etc....o al menos no hay una solución clara...ahora parece ser que el papa Benedicto XVI y la Iglesia Ortodoxa, hermana nuestra, parece que van a tener un minimo entendimiento...pero hay cosas que no se pueden olvidar porque han quedado escritas y eso son impedimentos.
He leido mucho estos dias las explicaciones teológicas tradicionales y que fueron refrendadas de una manera determinante por el entonces Cardenal Ratzinger, hoy Benedicto XVI, en su documento "Dominus Iesus" y es una explicación que responde al esquema ideológico del poder más que a las exigencias fundamentales del Evangelio.
Para entendernos todos hay que retomar el Evangelio, releerlo, desmenuzarlo....simplemente...porque contiene la Palabra de Vida de Jesús...de cuales deben ser nuestros caminos.
Podemos seguir hablando y reafirmando que la misión salvífica de Dios tiene en Jesucristo su mediación plena y definitiva, y que esta pasa solamente por la Iglesia Católica, la única depositaria de la plenitud de la verdad y de los medios para asegurar esa salvación. Y podemos seguir concluyendo, en consecuencia, que las demás religiones son solo expresiones de religiosidad natural, de una religiosidad frágil, oscura y deficitaria...que cuanto en ellas hay de bueno y santo proviene de la única misión salvífica de Cristo y que esas religiones necesitan purificarse y convertirse y no hay mas salida que adherirse la Iglesia Católica que es la única y verdadera.
Podemos seguir diciendo estas cosas, pero el ecumenismo está totalmente parado, el diálogo nace muerto de antemano y que ante los problemasgrandes de la humanidad, perdemos por estas cosas unidad y eficacia por ser arrogantes.
No es este el camino, hay algo que nos dice que no vamos en la direccion correcta y que es preciso revisar nuestra posición para orientarla en otra dirección.

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