La nueva mirada de este tiempo nace de un apasionado debate social y moral sobre este comportamiento sexual.
Cuando se habla de sodomía, como lo hacen algunos eclesiasticos hay que decirles que se trata de antiguos derechos civiles y canónicos, y que decía pertenecía a un tipo de actos prohibidos y su autor era un sujeto jurídico. El homosexual del siglo XIX se ha convertido en un personaje con un pasado, una infancia, un carácter, una forma de vida. No se va a volver a hablar ya de la homosexualidad en singular, sino de "homosexualidades" en plural, según una tipología que se reelabora continuamente(adolescencia, estructural, de tendencia, elitista, popular...), por eso la Iglesia tiene que tener muy en cuenta los diferentes aspectos morales de la homosexualidad.
La Institución Eclesial tiene que tener muy en cuenta los trabajos científicos y médicos que han aportado nuevos elementos y que intervienen en el juicio moral sobre la sexualidad. Es conveniente también considerar dos fenómenos opuestos, casi sucesivo, en cuanto al juicio spbre esta práctica: una antigua condena que llegó hasta el genocidio, y una promoción actual que conduce a la reinvindicación del derecho al matrimonio y a la adopción entre personas del mismo sexo. La Iglesia tiene que hacer una relectura del Magisterio y retocar la inamovible moral cristiana y de la práctica pastoral con las personas homosexuales.
La sociedad, como siempre, ha asumido antes que la Iglesia Institución, el hecho homosexual, tal es asi, que solo los cavernícolas ejercen de rechazar a estas personas injustamente y la Iglesia se a alineado con ellos....si como dice la Iglesia que la homosexualidad depende solo de factores psicológicos o somáticos ¿cómo no podría aceptarse por su parte?....pero según mlos conocimientos científicos, biológicos y psicoanalíticos, el origen de la homosexualidad habría que situarlo e slos diferentes estadios del desarrollo de la persona. Sería mucho mas generoso, por parte de la Iglesia y mucho mas juicioso hablar de muchos orígenes y de muchas formas de homosexualidad que dependen de multiples factores.
La caza del homosexual ha sido una constante histórica hasta los años sesenta del siglo pasado. Acusar a los adversarios de homosexuales ha sido moneda corriente en los regimenes totalitarios.
El comunismo juzgó el deseo homosexual como un vicio burgués y decadente, así lo afirma Gorki, y se decretaron graves penas de prisión contra hombres. Los nazis llegaron a internarlos en campos de concentración diciendo que eran enemigos del régimen y los obligó despues de muchas vejaciones a llevar la estrella rosa. La aparición del sida ha dado paso a un discurso radical de los homófobos y según ellos hay que proteger a la sociedad de los homosexuales, según el informe Kinsey en EE.UU. y despues en Europa.
La Iglesia a adoptado casi los mismos planteamientos y el razonamiento está en el origen de esta profilaxis y que todolo ve como sigue: Si la homosexualidad es algo que va contra la naturaleza la naturaleza tiene que defenderse y desde muy cerrados contornos vaticanismas lanzan la proclama de que este comportamiento sexual es la causa exclusiva de la expansión del sida, cuando ya todos los científicos han demostrado de que no es así.
La Institución Eclesial, tiene que rectificar muchos de sus discursos para no caer en el futuro en los mas espantosos ridículos, como ha ocurrido con muchos de sus postulados y condenas.