¿Por qué el hombre siempre se preocupa de que Dios hable?
Quiero preguntaros: Por qué los hombres se preocupan tanto por que Dios hable?
Os respondo: Para no tener que hablar ellos. La pereza del hombre suele disfrazarse con el afán de la palabra divina. Es mejor que otro piense y decida, así el hombre se ahorra el trabajo. ¿No sería más fácil la tarea de los cristianos si tuviesemos una línea teléfonica directa con Dios? ¿Tengo hambre? ¿Hay guerra? ¿Busco ciencia? ¿Quiero trabajo? ¿Necesito dinero o salud? ¿Tengo que casarme y no se con quien ni cuando?.....muy sencillo pregúntaselo a Dios, basta levantar el auricular y conseguir comunicación.
¿resultado? el problema queda resuelto. Y entonces el hombre queda anulado...es mucho menos que un esclavo...sería un robot teledirigido.
¿Será por esto por lo que mucha opresión del hombre se disfrazó de "Palabra de Dios"?
En la otra cara de la moneda ¿Hay que destruir a los enemigos?...siempre encontraremos a algún piadoso que nos diga "Dios lo quiere". No faltará la cita Bíblica que lo afirme, clara y certeramente. en su nombre, pues, gobernaremos...¿Hay que matar al opresor? ¿Hay que obedecer o rebelarse? ¿Hay que apoyar a tal o cual partido político?...siempre el hombre encuentra fórmulas para hacerlo lavándose las manos...."lo ha dicho Dios"..."es cosa de Dios"..."el responsable es Dios"...y Dios no se mete en nada de eso, porque lo único que le interesa es el AMOR.
Así está elaborada mucha de nuestra teología. No es la búsqueda del hombre por la verdad, sino la justificación religiosa de un proceder que ya está al principio en la intención.
¿Qué fue primero el ejército preparado para la guerra o el Dios de los ejércitos que quiere la guerra? ¿Qué fue primero el afán de colonizar o la justificación misionera? ¿Qué fue primero el odio racial o la teología del hombre blanco?
¿Por qué surgen estas teologías que encubren las ambiciones humanas amparandose en Dios? Muy sencillo porque: el hombre no quiere asumir la responsabilidad de la opresión que quiere ejercer sobre otros.
Es muychocante y grosero afirmar: "quiero ser un dictador, quiero la guerra, quiero vuestra hambre, quiero aplastar todo brote de libertad y cultura que no sea la mia.
El hombre opresor es cobarde: entonces disimula cobardía con la voz de Dios, que¡ rara casualidad ! siempre afirma lo mismo que lo que el hombre ha decidido.
Lo mismo podemos afirmar en otras teologías: las realidades sociales, la teología del trabajo, la teología de la liberación, la de la violencia contra el opresor..¿Cual es su peligro?. Justificar una postura y justificarla en nombre de Dios.
En nombre de Dios se han cometido y se cometen las mayores atrocidades del mundo y lo peor del caso es que los que se dicen entendidos en Dios, es decir los muchos hombres de la Iglesia, se lo creen a pies juntillas y hacen daño al resto para imponer su criterio o su pensamiento.




