La opción preferencial por los pobres es, también, por cierto, un componente esencial del anuncio profético del Evangelio, que incluye el nexo entre el amor gratuito de Dios y la justicia. Parte importante de ello es la búsqueda de que los excluidos sean agentes de su destino.
¿Qué quiere decir todo esto?
Pues que cuando algunos componentes de la Iglesia dicen que van a Evangelizar, creen que es enseñar el "padrenuestro" el "avemaría" o el "gloria"...bautizar y que vayan a misa todos los domingos.
Nada de eso usaba Cristo, el motor y vida del mundo, nada, porque eso no evangeliza, esas oraciones solo sirven para alabar y son prácticas religiosas.
Evangelizar es buscar el bienestar del oprimido porque Dios así lo quiere, liberarlo del mal de este mundo que es el: hambre, la guerra, la indigencia social y todo lo que le aplaste.
Es imposible entrar en el mundo del pobre que vive una situación inhumana y de exclusión (no solo el indigente es el pobre) y no percibir que el anuncio de la Buena Nueva es un mensaje que libera y humaniza, y, por eso mismo, portador de un reclamo de justicia. Tema nuclear en la tradición profética del primer Testamento y que reencontramos plantado en medio del Sermón de la Montaña, como un mandato que lo resume y da sentido a la vida del creyente: BUSQUEN EL REINO DE DIOS Y SU JUSTICIA. (Mt 6,33).
No se pueden hacer "Congresos contra la pobreza", sentarse encima de unas ricas alfombras sin invitar a los que no tienen nada o tienen mucho que decir, porque entonces ese "congreso" se convierte en algo vacio y obsoleto y que solo trata de que algunos "ricachones" y jerarquias, salgan en los periódicos y digan: "Mirad que caritativos son que se preocupan de la pobreza", mientras a pocos metros esten: emigrandes durmiendo bajo puentes, niños sin escolarizar, personas sin trabajo, viviendas infrahumanas, salarios de hambre, pensiones a los mayores irrisorias, hombres que han perdido su autoestima, autoridades que roban los dineros públicos, cobro de comisiones por servicios a los ciudadanos, políticos mentirosos, etc...y todo ello con el aplauso de muchos jerarcas para no perder sus privilegios.