Anoche en la RAI se emitió un documental en donde se ponía de manifiesto los continuos abusos sexuales que muchos sacerdotes han cometido con niños.
En el mismo dieron su testimonio, los que fueron niños abusados, y sobre todo algo más importante un sacerdote, el cual dijo que se arrepentía de haber llegado a esa degradación tan tremenda.
La cadena de televisión, invitó al Vaticano a estar presente en el posterior debate, para defender su postura sobre estos casos o condenarlos, pero el Vaticano, como es costumbre, no ha contestado a la invitación hecha por la cadena.
Todos sabemos que en el año 1962 se promulgó el decreto " Crimens Sollicitationis", para que los curas no denunciaran los abusos sexuales que cometieran otros curas, es decir que todo quedase bajo el máximo secreto y que no ocurriese nada.
El cardenal que más aplicó este decreto en los años pasado fue Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe,que volvió la cabeza hacia otro lado y cada denuncia que llegaba encima de su mesa la hacía poner en muy bien guardado cajón. Ahora con el escándalo tan tremendo en el que se ven inmersos los Legionarios de Cristo con su fundador, parece que ha reaccionado y lo ha suspendido "A divinis", con el mandato de no celebrar misas ni estar en lugares donde acudan jóvenes.
No es bueno, ni santo, que la Iglesia tape a estos delincuentes, porque se hace ella misma rea de lesa humanidad, "pues quien le haga daño a alguno de estos pequeños, mas le valía se colgase una piedra de molino al cuello y se lanzase al río"...creo que alguien dijo estas Palabras, ese alguien en el que no creen muchos de los fariseos que están instalados en la Institución.