Me gustaria una Iglesia "mas sal de la tierra" que "zona residencial del mundo"...Porque pienso que una Iglesia que recupera la tensión misionera de la Lumen Gentium y el impulso salvífico de la sociedad de la Gaudium et Spes, es mas Iglesia.
Una Iglesia más preocupada por aportar vida al mundo que conservar avaramente la vida propia (Mt 10,39).
Una Iglesia más solícita, más histórica y pastoralmente, por la palabra que llama a la fe y convoca en comunidad que por el sacramento que, tan a menudo, las da ligeramente por supuestas.
Quiero una Iglesia diversificada, representativa de sus equipos directivos independientemente del género (hombre o mujer) y que se cuide de expresar escrupulosamente el pluralismo de la realidad eclesial.
Pienso y sueño con una Iglesia que, con decidida voluntad de inculturización, reconozca a la sociedad moderna, en cuanto tal, que ahora no está siendo debidamente evangelizada.
Quiero una Iglesia al servicio del Reino de Dios, que aune de buen grado sus fuerzas y sus esfuerzos con disponibilidad y modestia, a los tantos y tantas que hoy se sienten interpelados por los grandes, graves, apremiantes y comunes desafios: paz, nobleza, equilibrio y sostenibilidad del ecosistema global, gobernanta mundial.
Una Iglesia sacramental-ministerial respecto al Reino de Dios que deberá llevarla a entregarse sin reservas a la realización d elo humano en su integridad: de cada ser humano sin exclusiones y de la familia humana en cuanto a tal, lo que, en un sentido muy hondo la lleva a hacerse responsable de la creación y de lascriaturas y que la lleve a tomar con firmeza la convicción de la fe acerca de la primacía de la persona, la persona toda, cada persona, toda persona en comunión de vocación.
Quiero una Iglesia que sea capaz de empeñar el poder propio actual, el que sea, en que todos y cada uno tenga poder y no sólo la Institución, para que puedan acceder al que les corresponde como hombres libres y en libertad.