El Palmar de Troya es una pedanía de Utrera, un pueblo de Sevilla en el que de golpe y porrazo comenzaron a decir que aparecía el Señor la Virgen y toda la corte Celestial.
Aunque existen datos históricos de época romana y del siglo XIII cuando pertenecía a la "Banda morisca", el actual asentamiento se debe principalmente a los familiares de los presos políticos que tras la guerra civil construyeron el pantano del águila y posteriormente a ellos mismos.
En la actualidad es conocida sobre todo por el templo de la Orden de los Carmelitas de la Santa Faz, que es una escisión herética de la Iglesia Católica y que acabó siendo la Iglesia Católica Palmariana. Fue fundada por Clemente Domínguez y Gómez junto a Manuel Alonso Corral. Los Papas del Palmar son considerados por la Iglesia Católica como antipapas. Otros consideran a esta organización como una secta.
Los episodios que han ocurrido en el Palmar son dignos de una novela e incluso se rodó una película sobre estos personajes, que en estos tiempos oscuramente siguen viviendo en aquella catedral (ellos dicen) Vaticano que han excomulgado a todos los Papas de la Iglesia Católica y han hecho santos a San Francisco Franco y a San José Antonio Primo de Rivera.
Las puertas son infranqueables para los que no son de la secta y de lo que ocurre a lí dentro en estos tiempos se tiene pocas noticias, pero si que el dinero les llega a manos llenas, no se sabe de donde.
Tienen su propia Semana Santa y procecionan dentro del recinto los pasos que llos han estimado los mas llamativos de la Semana Santa de Sevilla.
Han ocurrido hechos como aquel que un joven se cortó los genitales con un cristal y se los arrancó para no pecar mas y otras personas han sido despojadas de sus bienes al entrar en esa comunidad.
De su fundador y vidente posteriormente invidente, ya fallecido se puede contar muchas cosas, los que le concimos en Sevilla y sabíamos de sus andanzas entre el lupen y las iglesias podemos escribir muchas historias.
Lo mas famoso de Clemente Dominguez eran los extasis y los mensajes celestiales y cuando en un accidente se quedó sin ojos, es decir perdió el globo ocular, dijo que la Virgen María le había prometido que recuperaría la visión por un hecho milagroso y extraordinario porque él era el Papa Clemente.
El pobre diablo murió esperando el milagro virginal.
Esta fue la gran fantochada y la peor mascarada del siglo XX, que incomprensiblemente el dictador Francisco Franco, que no permitía sectas ni reuniones no autorizadas, jamás le dedicó un minuto de su tiempo ¿raro verdad?...pues por eso le han hecho santo.
Dicen los lugareños que aquello no es lo que era muerto Clemente, pero el dinero llega de todas formas de personas que entregan sus limosnas principalmente de Hispanoamérica con el fin de salvarse y creyendo que lo donan a la Iglesia Católica.