Dice en el libro de Job 1,21a: "Desnudo salí del vientre de mi madre, desnudo allá regresaré"
Sabias palabras del santo Job...es un grito de verdad, así justamente venimos al mundo, es decir desnudos y desnudos nos marchamos de él.
Pero observad bien que el grito de Job no es un grito desesperado..hay un indicativo...solo es un grito, que si todas las gargantas se llenaran de ese grito, no habría tantas carreras locas en busca del enriquecimiento.
No habría corrupción (para eso tendríamos que quitar a los políticos de enmedio), no habría violencia, opresión, desprecio de los derechos humanos, explotación de los débiles, rapiñas...usuras....
¡No! no es un grito de desesperación el de Job...es un grito sabio.
¿Para que valen las riquezas abandonadas a la vera del féretro cuando podrían haber sido empleadas en una vida buena, serena y compartida?
Que Job nos haga gritar con él para que seamos auténticos, justos y sabios como él.....esto e suna súplica porque......Es que no somos capaces de gritar y tenemos ya demasiada paciencia con estos políticos corruptos que andan saliendo por cada esquina como hongos en el monte.



