La Coctelera

TEODORO-GALLO Y SU GALLINERO

SI NO ERES LIBRE NO PUEDES HABLAR

Categoría: LEYENDAS Y NARRACIONES

31 Octubre 2009

24 Octubre 2009

Hay que ir con alguien que conozca el lugar y poder parar a todo lo largo y ancho de La Rivera Sacra en Galicia...monasterios olvidados..otros recuperados para los paradores de turismo..otros simple hoteles...pero los más pequeños han quedado en el olvido aunque la Xunta dice que los va a protejer, pero el resultado que a veces los visitas y están algunos muy abandonados...pero lejos de restarles interés se los acrecienta de tal forma que los mistérico o prodigioso se hace casi realidad que hasta se palpa....

Sería media tarde cuando cuando llegamos a aquel senobio abandonado..pequeño, no mas de cinco o seis frailes debieron habitarlo, en un lugar privilegiado dentro de la montaña, a los piés el río Miño, lleno de misterios y sinusiodades, grandioso y pujante.

Como ya ha dicho este Gallo en otro post siempr que va de viaje lleva la cámara en ristre fotografiando aquí y allá ¿cosas sin interés?...puede que si...pero que al revelar una fotografía nos hace pensar....y mucho.

Dentro de aquel monasterio pequeñísimo, habñian horadado la piedra para hacer sus propios enterramientos o también de personas principales que acogían bajo su protección al convento, sobre todo en el medievo o anterior.

Una de esas fotos nos quedó bastante clara y nos impactó mucho más...si observan existe una silueta en la foto que a la vista nadie de los que ibamos en el grupo logramos ver, pero que no dejan dudas de que se trata de algo como si fuese un "guerrero" un conde, o persona principal...se puede observar la corona y las manos cruzadas encima de lo que al perecer es una espada...podemos asegurar que a simple vista no había nada.

Hemos colocado tres puntos rojos para mejor localización...observese la corona y la cara con la parte de los ojos y hombros sujetando una capa con unos broches. Mas a la derecha otro enterramiento con otra cara mas difusa. Encima como dos pequeñas caras miran la tumba. En el original los rasgos que aparecen están mas pronunciados.

24 Octubre 2009

Algo le habían dicho a este Gallo, pero no ha sido hasta pasados los años que no ha reparado en ello y como tiene la "manía" de fotografiar todo lo que encuentra a su paso, pues ha tirado de fotos propias y postales adquiridas para cotejar los hechos.

Dos veces estuve en Santiago y espero visitarla en el próximo mes de Enero (D.m)y siempre observé las serie de reiteraciones que existen, alguien me dijo algo, otros datos los indagué y he llegado a la conclusión de que el número 9, está por todos sitios ¿casualidad? ¿mente calenturienta de este Gallo?.

La Catedral consta de nueve naves, tres en el cuerpo principal y otras tres en cada uno de los brazos del crucero...me direis que son seis...pero no me refiero a las naves...no, para nada: dichas naves quedan separadas por 63 columnas (6+3=9).

Aunque vean menos torres en la postal que adjunto, según mis refererencias se proyectaron 9 torres, porque anteriormente a la reforma se podían contemplar 9 capillas con sus correspondientes torres....Pueden comprobar en la postal que esas capillas fueron finalizadas sin torres o dejadas de construir.

Si nos fijamos en el coro hay 72 sitiales para los canónigos (7+2=9).

¿Todo demasiado casualidad?

 

16 Noviembre 2008

Cuando visites Sevilla, fíjate con atención, pocas calles no tienen un retablo de cerámica...Sevilla es la ciudad mariana por excelencia y expone en sus calles las imágenes de su devoción...es un arte, un valor, que hace pocos uno incultos y descerebrados quisieron quitar porque "no se pueden tener imágenes de religión en las calles"...menos mal que desde sus mismas filas izquierdistas les llamaron la atención porque ni siquiera saben de que hablan. Es toda una cultura, además de joyas del arte en las calles...puede pasar inadvertida...pero es arte en cerámica, hecho en Sevilla y por artistas sevillanos.

21 Octubre 2008

Por los años 40, unos siete años después de la muerte y resurrección de Jesucristo, salió de Roma el Apóstol Santiago, quien ya habia recorrido la Palestina, Tiro, Sidón, Grecia e Italia, predicando el Evangelio. Desde Roma se dirigió a España, la más importante y rica región de la Bética, embarcó para Sevilla, a donde llegó e inició su evangelización.
Reunió un pequeño grupo de prosélitos, a los que baustizó, nombró por jefe y Obispo a un hombre honesto y misericordioso, a quien por su piedad bautizó con el nombre de Pio. Este Pio era de profesión escultor, y había nacido en Massia, un puertecillo de pescadores en la orilla del rio, entre los pueblos que hoy llamamos Puebla del Rio y Coria del Rio.
Este hombre era buen artista y se ganaba bien la vida haciendo esculturas para el adorno de los suntuosos edificios que se construian en Hispalis o Sevilla, y en su vecina Itálica. Seguramente si se estudian las firmas o marcas de las esculturas romanas que hay en los museos de Itálica y Sevilla, podrá hallarse alguna de ellas la firma de Pio, escultor y primer Obispo de Sevilla. Desde Sevilla marchó el Apóstol Santiago a evangrelizar Granada, Córdoba y otras ciudades de la Bética, y habiendo vuelto a Sevilla, comunico a Pio, que le acompañase a la región Tarraconense.
Se dirigieron hacia el Norte por las calzadas romanas y habiendo llegado a Zaragoza, ante las dificultades que encontraban para convertir a aquellos paganos, el apóstol Santiago se desalentó, y sentados en la orilla del Ebro, lloraron ambos amargamente.
Es entonces, cuando la Virgen Maria que todavía no habia muerto, se les apareció a los dos, en cuerpo y alma, puesta de pié en una columna. No fué pués una aparición de la Virgen al Apóstol Santiago, sino a Santiago Apóstol y a Pio, obispo de Sevilla, conjuntamente.
Tras aquella visión que les consoló y animó mucho, Santiago tranquilizado ya respecto al buen éxito que le esperaba a su predicación, mandó a Pio que volviera a Sevilla y le encargó vehementemente labrase una estatua o imagen representando a la Virgen María puesta de pié en un pilar y que la colocase sobre el altar de su iglesia o casa de reuniones de los cristianos en Sevilla, teniéndola como patrona, pués con la protección de la Señora se mantendría la comunidad cristiana, y llegaría a cristianizarse toda la ciudad. Obedeció Pio y valiendose de barro modeló una Virgen puesta de pié sobre la columna o pilar.
Esta imagen fué llevada a la casa donde se reunian secretamente los cristianos, o sea, la primera iglesia sevillana, que estaba situada a espaldas del circo de la ciudad. Dado que hoy por las excavaciones que se hicieron para construir la Av. de la Cruz Roja, sabemos que los cimientos del circo llegan desde el Hospital de la Cruz Roja hasta la calle Fray Isidoro de Sevilla, puede casi asegurarse que dicha primera iglesia cristiana estaba en la calle Fray Isidoro de Sevilla, o en la plaza que hay ante el "Grupo Escolar Queipo de Llano", vulgarmente llamado "El colegio de los moros". Transcurridos mas de 200 años, el cristianismo fué autorizado, y entonces se construyó la basilica hoy Parroquia de San Vicente a la que fué trasladada la imagen de la Virgen del Pilar, patrona de Sevilla. Allí permaneció el resto del dominio romano, y durante la época de los visigodos, hasta que el año 711 al producirse la invasión musulmana desaparece, ignorandose si dicha imagen fué destruida por los árabes, o si algun clérigo la sacó anticipadamente de Sevilla para ponerla a salvo, y se encuentra en algún lugar del Norte de España. Pasada la ocupación árabe y reconquistada Sevilla por el Rey San Fernando, se consagró como catedral la mezquita mayor, o Aljama, en la cual el Obispo Don Remondo entronizó una imagen de Nuestra Señora con el nombre de Santa María de la Sede, a la que hizo patrona de la sede episcopal.
Siglos más tarde, fueron designadas como copatronas de Sevilla (sin perjuicio del patronazgo mariano), las dos mártires sevillanas Justa y Rufina. En el siglo XVII habiendose encontrado en el reino de Aragón una imagen, escondida en una cueva, y que estaba acompañada de un papel escrito que decia: "Soy de Sevilla, de un templo que hay junto a la Puerta de Córdoba", su hallador, el caballero aragones Mosén Tous, la trajo a nuestra ciudad, suponiendose que había estado oculta desde la invasión árabe. Y dado que la iglesia más cercana a la Puerta de Córdoba era la Parroquia de San Julián, allí quedó depositada, dándosele el nombre de Nuestra Señora de la Hiniesta, porque hiniesta en aragonés es el nombre de la retama, y la imagen fué descubierta en un hoyo o cueva al pié de una retama. El Ayuntamiento de Sevilla queriendo honrar tan antiquisima imagen la hizo patrona suya; así que la Virgen de la Hiniesta no es patrona de la ciudad, sino patrona de la Corporación Municipal. Finalmente a mediados del siglo XX, el cardenal don Pedro Segura y Sáenz, que tenía especial devoción por la advocación de la Virgen de los Reyes, cuya imagen fué traida a Sevilla en tiempos del Rey San Fernando, y que siempre ha acupado el altar de la Capilla Real, decidió designar a la Virgen de los Reyes como patrona de la Archidiocesis, pero no de la Ciudad. En resumen: La patrona de la Ciudad es la Virgen del Pilar, puesta por el primer Obispo, que después fué santo, San Pio .Copatronas con la antes dicha Virgen, son las dos santas mártires sevillanas Justa y Rufina.
Patrona de la sede episcopal es Nuestra Señora de las Sede, puesta en la Catedral por don Remondo en 1248.
Patrona de la Corporación Municipal lo es la Virgen de la Hiniesta, que se venera en la Parróquia de San Julián. Y finalmente Patrona de la Archidiocesis Hispalense, es Nuestra Señora de los Reyes.


20 Octubre 2008

Pues corría el año 1673, concretamente el día 18 de Diciembre en la fiesta de la Virgen de la Esperanza, cuando unos monagos subieron a la torre de la Catedral trianera avoltear las campanas, cosa que hacían muy bien los campaneros antiguos, se abrazaban a las campanas y volteaban con ellas.

Un monaguillo, llamado Josefe Caspar Vallejo, hijo de Francisco y Leona María, se agarró a la campana mayor y en uno de sus vuelos se soltó y la sotanilla roja le tapó el rostro y el niño se convirtió en un globo.

La gente gritó y el cuerpo cayó a la calle, pero el crío se levantó del suelo componiéndose la ropa talar.

Lo llevaron los curas a la sacristía y allí le hicieron toda clase de pruebas...pero estaba más sano que una pera.

al día siguiente la Señá Santana, Madre de la Virgen sonreía al verle encender las velas

ESTE SUCESO ESTÁ RECOGIDO EN LOS DOCUMENTOS DE LA PARROQUIA, IGLESIA MAS ANTIGUA QUE LA CATEDRAL, POR ELLO LE DICEN LA CATEDRAL DE TRIANA

20 Octubre 2008

Cuentan los documentos de la Iglesia de la Señora Santa Ana en Sevilla, parroquia del barrio trianero, más antigua que la Catedral Hispalense, que el 18 de Diciembre de 1673, los monaguillos de la parroquia fueron a la torre a tocar las campanas y como antiguamente hacían los campaneros se agarraron a las campanas volteando con ellas, uno de ellos Josefe Caspar Vallejo, hijo de Francisco y de Leona María, volteando la mayor de las campanas se le soltaron las manos y cayó al vacío...sus ropas talares se inflaron con el viento y el niño dio con su cuerpo en la calle...cuando todos gritaban, el jovencito se levantó componiéndose sus ropas...fue examinado en la sacristía y no tenía el menor rasguño.

A´quella misma tarde el monago continuó encendiendo las velas del altar de la Señora Santa Ana y se pudo observar la sonrisa de la Madre de la Virgen.

ESTA HISTORIA CONSTA EN LOS ARCHIVOS PARROQUIALES.

20 Octubre 2008

Fue un 18 de diciembre de 1673, fiesta dedicada a la Expectación de la Virgen...la Virgen de la Esperanza, esa talla tan famora que desde Triana procesiona acudiendo a la Catedral año tras año y que los trianeros le tienen su particular devoción.

En lo alto del campanario, donde se alza un nido de cigüeñas, a ras del brillo azulejero de la torre de "la abuela" (así se le llama en Triana a la madre de la Virgen, Santa Ana), sonaban a intervalos sonoros repiques de fiesta grande.

Los monaguillos tocaban con fuerza los badajos de las campanas para darle los toques de fiesta que precisaba la solemnidad y lo hacían con complacencia sabiendose admirados desde la plaza...y era corriente que muchos de estos monaguillos se abrazasen a las campanas volteandose con ellas como si fuesen aspas vivas de molinos, por instantes sus menudos cuerpecillos flotaban aleantes en el espacio con solo sus pequeñas manos asidas a las campanas volteando....era una imprudencia que el párroco no podía evitar a los traviesos chicos.

D. Lorenzo Rueda, con muletas y renqueante de artrosis, estaba recien revestido con su casulla sacra y salió a la calle para suspender aquella imprudente acción.

Se acercó a la torre para que le vieran los monagos desde arriba y haciendo con sus manos las veces de bocina les gritó aunque aquellos diablillos que giraban enloquecidos con las campanas ni siquiera le escucharon.....Todo era inutil.

De golpe sucedió algo inevitable.

Uno de los muchachos, Josefe Caspar Vallejo, hijo de Francisco y de Leona María, se desasió del yugo de la campana grande...la sotanilla roja, le tapó el rostro y acornalada por el viento se le infló la sotanilla como un globo.

Al párroco le entró un sudor frío, húmedo y pagajoso.....y como todos contemplaron el descenso acelerado del niño precipitandose al vacío enredado en el rojo y blanco de sus ropas de acólito y le sintieron rebotar sobre el suelo, como una pelota bicolor con tan gran estrépito que el susto paseó sus alas negras d eluto a ras de los corazones suspensos.

Se produjo un alarido fuerte y unánime.....pero el niño se levantño apresurado del suelo arreglandose presuroso las vestiduras talares.

Los curas se acercaron de prisas y lo llevaron en volandas al templo y allá en la sacristía lo examinaron cuidadosamente...no daban c´redito a lo que presenciaban, le hicieron andar y el niño no se resintió de nada.

El prodigio, creyeran o no en lo sobrenatural era patente....cuando volvieron a la nave de la iglesia de Santa Ana (catedral de Triana por ser más antigua que la catedral de Sevilla) pudieron ver que la imagen sedente de la Señora Santa Ana esbozaba un amago de sonrisa....

El niño ileso siguió ejerciando de monago encendiendo cada día las velas de su altar.

Esto consta en los archivos parroquiales.

Sobre TEODORO-GALLO Y SU GALLINERO

amigos: Soy Teodoro "el Gallo", un ave de corral muy avispado y que puede picotear mucho...y me direis ¿en qué materia? en cosas del día: política, humor, religión, etc...vamos a emprender este camino galleando de tal forma que seremos muy atractivos y muy críticos....los políticos van a salir escaldados, los humoristas llorosos y la religión ufffffffff...como lo hagan muy mal saldrán con un palo en la espalda, todo va a ser posible aquí. Quien avisa no es traidor...solamente sincero ¿te atreves a entrar? Es toda una aventura....tomamos el impulso para saltar al vacio. saludos TEODORO GALLO
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