La Coctelera

Categoría: HISTORIA

8 Mayo 2012

 

 Siempre me llamó la atención "La Cartuja", no solamente como fábrica de lozas, sino como edificio y suelo rústico colindante. Ya de mayor me he preocupado de estudiar  las vicisitudes por las que aquel cenobio pasó durante su andadura.

         En Sevilla existieron entre los cincuenta conventos, el célebre monasterio de La Cartuja de Santa María de las Cuevas, que a extramuros fundó y dotó generosamente el Arzobispo Gonzalo de Mena.

         En el año 1399, el ilustre prelado que aludido, pensó en erigir la cartuja y las obras comenzaron en el año 1400. La Cartuja recibió numerosas dotaciones papales como podemos ver en diversos documentos que conserva la orden de los cartujos, así como privilegios otorgados por diversas bulas y no menos privilegios otorgados también por muchos eclesiásticos y la realeza tanto españolas como portuguesas.

                                                                                   

         La reina doña Isabel la Católica, en unión de Fernando, su esposo, también confirmó y amplio el privilegio real de libertades y franquezas, como el poder comprar el pescado que necesitara para su mantenimiento ante que los demás ciudadanos y donde quiera que lo encontrara.

         El rey don Manuel II, el Grande o el Afortunado, de Portugal, por medio de su cédula, expedida en Lisboa el 1 de Junio de 1504, hizo gracia y merced a la Cartuja de Sevilla de veinte quintales de atún cada año de las almadrabas de los Algarbes.

         La reina doña Juana la Loca, estando en Burgos el 30 de Mayo de 1508, confirmó los referidos privilegios y que  amplió su madre doña Isabel.

         Y como no podía ser de otra forma, al cenobio trianero, Sevilla le otorgó privilegios el 29 de septiembre de 1402, le perdonó el cabildo secular la cantidad de 50.000 maravedíes que los monjes debían, cuya suma era muy importante en aquel tiempo.

         Aunque la construcción comenzó con todos los parabienes, pronto quedó interrumpida porque el Infante don Fernando de Antequera se incautó de todo, pero una vez rehechos los monjes de tal adversidad se apresuraron a conceder el patronato con derecho de entierro de Per Afán de Ribera y sus descendiente a cambio de fabricar la iglesia principal, que hoy en día podemos contemplar y de asignar cierta renta perpetua de trigo, cebada, vino y aceite.

         Las obras comenzaron en 1410 y terminaron en 1419 y en el año 1429 su Iglesia bendecida.

         La Cartuja tuvo un importante patrimonio artístico de incalculable valor, una muestra de ello fue que en el año 1526, los monjes recibieron con complacencia y como prenda del Real Decreto de Carlos V, el oratorio portátil del Emperador, una obra original de Alberto Durero y que fue ornato principal de la sacristía.

         En otro post ya quedó patente que algunos trianeros hicieron donación de sus fortunas a los conventos y monasterios y a la Cartuja de Triana no le faltaron recursos por parte de estos donantes.

         El día 15 de Febrero de 1419, Pedro Sánchez de Castro, vecino de Sevilla, ilustre antepasado del que esto escribe, legó 150 doblas de oro para que los monjes cartujos rogasen a Dios por él. En 1421 el canónigo Alfonso García donó al monasterio unas casas en Triana. Isabel Fernández, viuda de Alfonso López de Paterna, le hizo donación de otras casas junto al Castillo de Triana embrión del barrio. Juan Fernández de los Ríos, donó, en unión de su esposa Catalina García, tres casas en distintos sitios de Sevilla, tres tablas de carnicería y la tercera parte de la isleta que había junto al puente de barcas o de Triana y en 1427 doña Teresa González de Medina, viuda de Juan Fernández de la Quadra, jurado de Sevilla, acabó por declarar a la Cartuja heredera universal de todos sus bienes. Y así podríamos seguir con interminables donaciones que al monasterio trianero llegaban constantemente.

         Pero también el objeto de este trabajo es para recuperar la memoria de los trianeros en cuanto al terreno que circundaba al monasterio, que llegó a ser una propiedad importante.

         Un devoto, de nombre Alonso García Cano, canónigo de san Salvador, legó algunas tierras en el término de Gambogaz.

         Ruy Díaz de Quadros, veinticuatro de Sevilla, en el año 1461 donó, al monasterio toda la hacienda que tenía en Gambogaz.

         El 19 de Junio de 1468, Martín Yánez y su mujer, que eran muy devotos de la Cartuja, donaron una viña en términos de Gambogaz.

         Otro bienhechor, llamado Juan Alfonso y su mujer Juana Ruíz, donaron en 1472, diez suertes de tierras labrantías y seis de viñas en el término de Gambogaz, y después el mismo devoto legó a la Cartuja dos pedazos de tierra junto al Monasterio y además dos pequeños tributos.

         Como podemos ver no solo artísticamente tuvo la Cartuja un patrimonio incalculable, también un patrimonio rústico alrededor del Monasterio de incalculable valor y que le proporcionaba a los monjes su forma de subsistencia.

         Los avatares de tal patrimonio fueron muy movidos y comenzaron con los disturbios revolucionarios del siglo XIX, que finalizaron con la comunidad monástica y sus bienes revertieron en las arcas nacionales y posteriormente en venta en pública subasta de las fincas que lo componían.

         Durante el Trienio Liberal, 1820 y 1823, tuvo lugar unos de los procesos desamortizadores de acuerdo con la ley de 20 de agosto, por la que quedaban disueltas las órdenes monásticas y por lo tanto sus bienes pasaban al Estado, para posteriormente subastar, incluidas las tierras que pudiesen tener en propiedad las ordenes religiosas.

         La finca rústica que rodeaba a La Cartuja fue adquirida en pública subasta (acto que no he podido comprobar), en el año 1822, por el banquero Vicente Beltrán de Lis, quién compró a través de don Antonio González en 6.700.000 reales, a pagar en tres plazos. Beltrán de Lis continuó disfrutando del cortijo hasta 1823, en que fueron declaradas nulas las enajenaciones llevadas a  cabo durante el Trienio Liberal, por lo que el cortijo fue devuelto de nuevo a La Cartuja, cuya comunidad había regresado con anterioridad. En 1835, la ley Mendizábal, convalida las ventas de bienes nacionales llevadas a cabo durante el periodo de 1820 a 1823, volviendo de este modo a manos de Beltrán de Lis.

         En el año 1849 el cortijo es vendido al duque de Montpesier, casado con la infanta hermana de doña Isabel II, por el precio de 9.000 ducados en metálico y 4.466.666 reales en títulos de deuda pública. El duque le hizo agregación del cortijo de san Luís y huerta de San Estanislao, lindantes con Gambogaz, que anteriormente había comprado en 630.000 reales.

         El duque vendió el cortijo en 1851 a doña María Manuela Gutiérrez por 2.000.000 de reales en metálico.

         El mismo año fallece la compradora y el cortijo es heredado por su hijo don Ignacio Vázquez Gutiérrez, uno de los personajes mas destacado de la historia local sevillana del siglo XIX. En manos de los descendientes de este señor Vázquez permaneció el cortijo hasta que, después de la guerra civil española, "el pueblo sevillano" ¿?,  adquirió dicho  cortijo para regalárselo, en muestra de agradecimiento, a otro personaje de la vida pública sevillana, al no menos famoso general Queipo de Llano, y en manos de su familia ha continuado hasta hoy. Parte de este terreno se convirtió en 1992, en sede de la Exposición Universal de Sevilla EXPO´92

         En cuanto al edificio en sí del Monasterio quedó en manos industriales que lo convirtió en la famosa Fábrica de Lozas de La Cartuja, para posteriormente pasar a Santiponce por los eventos del 92.

         Después de unos años de decadencia, la fábrica de loza ha estado a punto de cerrar sus puertas por la mala gestión de los distintos propietarios que la adquirieron...incluida Rumasa y otros especuladores.

Hoy la cartuja de Santa María de las Cuevas restaurada es sede de algunas delegaciones de la Junta de Andalucía y como sala de exposiciones de vanguardia.

Tambien hay que recordar que en La Cartuja de Sevilla, estuvo enterrado antes de ser traslado a Santo Domingo, Cristobal Colón, que posteriormente volvería a la Catedral de Sevilla, sin duda alguna por las pruebas de ADN efectuadas a su hijo enterrado en la Catedral y los restos en que se conservan en el monumento al almirante, descubridor del Nuevo Mundo. 

7 Mayo 2012

 

             En los siglos XV, XVI y XVII, el fervor religioso llevaba a muchas personas jóvenes y no tan jóvenes a tomar el estado eclesiástico. También los viudos y viudas, los cuales habiéndose enfrentado a las enfermedades y al dolor por sus cónyuges tan habitual en aquellos siglos (peste, sífilis, lepra u otras causas no conocidas etc), no veían otra salida que abrazar la vida monástica.

            En Sevilla en el siglo XV habitaban unos 1500 religiosos de distintas ordenes y en Triana se tienen noticias de cinco conventos.

            Para ser admitidos en los monasterios o conventos y por estar estos repletos de vocaciones abundantes, era necesario que el aspirante aportase una dote, la cual era siempre bien recibida por la abadesa o abad de turno, pues se incrementaba el patrimonio de la comunidad, fortaleciendo sus arcas.

            Los trianeros como no podían ser menos, también aportaron a algunos conventos dotes, bien por la misma persona que era admitida o por personajes que constituían un padrinazgo para que algún novicio o novicia pudiese dedicarse a la vida contemplativa y de oración.

            Observadas copias de viejos legajos del Convento de San Leandro de Sevilla, cuya fecha de fundación se desconoce, podemos saber que:

            D. Juan Vázquez falleció y quedó su viuda Doña Leonor González, la cual tomó hábito y para abonar su dote, aportó unas casas las cuales poseía en Triana en la Calle de Castilla, junto a la Alcantarilla de los Ciegos, como consta en escritura de 19 de enero de 1455. A la muerte de Dª Leonor, tomó posesión el Convento de las susodichas casas.

            Ana Puente, según escritura otorgada el día 14 de Marzo de 1608, abonó dote de 3750 maravedíes y que esta cantidad la abonaría también anualmente, de las rentas de sus padrinos trianeros Cristóbal de Arcos y María de Pineda su mujer, y dichas rentas las obtenían del alquiler de unas casas en Triana junto al Puerto Camaronero.

            Estas aportaciones tanto personales, como de terceros, eran muy común en los siglos mencionados, como al principio de este artículo se indica, bien por la piedad imperante o por el convencimiento que muchos tenían de tener asegurado un lugar en el cielo, de tal forma que algunos conventos y monasterios, llegaron a tener un cuantioso patrimonio, tanto en caudales, como en tierras de labor y casas y llegaron a ser los mayores propietarios de Sevilla.

            Gracias también a estos Monasterios ha podido llegar hasta nosotros un gran caudal artístico y documental, donde nuestros historiadores se han nutrido y se nutrirán de los abundantes datos, para el estudio de nuestra historia local y nacional.

7 Mayo 2012

La conocimos desde muy joven, vivíamos frente por frente.... Mikaela, una cantante de profunda voz y belleza sin igual unido a un cuerpo escultural que admirábamos los amigos pues catorceañera sobresalía por encima de todos nosotros, que eran pocos los que podían ponerse a su altura sin hacer el mas completo ridículo.

Como ya digo, era altísima y nos escuadriñaba a los amigos con unos ojos negros, grandes y profundos, morena y el pelo negro ondulado y aquel hermoso lunar que nos traía a todos "por la calle de la Amargura"

Su nombre era Micaela Rodríguez Cuesta, nacio en 1935 en la calle Castilla junto a  Chapina, exactamente donde este Gallo, en el barrio de Triana, junto a la casa de Belmonte, Gitanillo de Triana, Carmen Florido, Gracia de Triana (familiar de este Gallo), Matilde Coral, amiga siempre...etc.

En este ambiente creció Mikaela y la recordamos asistiendo a la academia de Adelita Domingo, donde también asistíamos y enseguida debutó en la compañía de El Príncipe Gitano, con el nombre de Rocío del Carmen, recorriendo toda Andalucía.

En  Madrid actuó durante treinta y dos semanas ininterrumpidas, en el popular programa radiofónico Cabalgata Fin de Seman. Iniciada en la canción andaluza, grabó sus primeros discos con una serie de números que la lanzaron al éxito, como: Y la luna me engañó; Sierra de luna y Qué son los celos, de F. del Val, entre otros, afianzándose su fama con su inolvidable éxito del espectáculo musical: El pleito del último cuplé, en el Teatro Goya de la capital de España.

Tras su fama radiofónica y teatral, es contratada en el teatro Afro de Méjico. En la capital azteca le llegó también su primer contrato cinematográfico, protagonizando una película sobre la vida del ilustre compositor Agustín Lara. Continuaron sus intervenciones en el cine con obras como La llamada de la muerte, La rosa roja, realizada en 1960 a las órdenes de Carlos Serrano de Osma, protagonizando el mismo año una película de gran impacto popular; La reina del Tabarín, donde Mikaela lucía su voz grave y melodiosa, interpretando una serie de canciones como: Doña Mariquita, de L. Fernández Ardavin y J. Guerrero; ¡Ay, Segunda!, de Álvaro Retama y L. Barta, Háblame de amor, de J. Lenoir y la Canción de los ojos negros, popular rusa, con arreglos de A. de Jaén, Pagán y R. Angel.

Tras el éxito de esta película contemplamos los que tuvimos la dicha de conocerla una Mikaela caracterizada como una actriz-cantante, trabaja en las películas: Vampiresas 1930, dirigida por Jesús Franco en 1961; las tres espadas del Zorro, al siguiente año, y Gringo, a las órdenes de Ricardo Blasco, en 1963, y en donde interpretaba algunas canciones, como la Balada a un sueño de amor, de M. Sellés; A las dos, de M. Clavero y C. Céspedes, y singularmente, la balada que da título a la película: Gringo, de Morricone.

Y siguen sus interenciones en el cine, con París-Estambul sin regreso; Agente 007; Dall'Oriente con furore, dirigida en 1965 por Terence Hathaway, trabajando este mismo año con el prestigioso director italiano Mauro Bolognini, en Mademoiselle de Maupín.

Numeroso e importantes premios avalan el palmarés de Mikaela, como la Medalla de la Popularidad, otorgada por TV de Nueva York; Artista mas popular del año, otorgada por el diario Pueblo, Hija Adoptiva de Puerto Rico; Medalla del Monte Sión, de Tel Aviv y Placa de Oro, de Radio España, por su popularísima canción La luna y el toro. De Sarmiento y Castellanos.

En 1957 grabó un bellisimo con doce clásicas canciones, con las que se afianzaba en sus raices andaluzas, demostrando su arte de notable cancionista, como el pasodoble de Valverde, León y Quiroga, Te quiero, que popularizara Conchita Piquer, y en donde se ensalza al barrio trianero en la hermosa figura....

Hace pocos años se despidió de su hija, pero sigue viva entre nosotros.

6 Mayo 2012

La artista que marchó a las américas y no se supo mas de ella.  Fue modelo del pintor cordobés Julio Romero de Torres...algunos decían que fue su amante y por eso ella quiso cantar la copla de recuerdo: "Adios a  Julio Romero de Torres" 

6 Mayo 2012

 

  Rosario Cruz y Falagán (Rosarillo de Triana), hija del Alcalareño Rafael Cruz "El Sevillanito", y la Sevillana Rosita Falagán, ambos afamados artistas de las variedades, como el café del Burrero, en aquellos finales del siglo XIX e inicios del XX.  Nació en la calle Pureza, en el Barrio de Triana (Sevilla).

Rosario fue una belleza como mujer y fue una gran canzonetista, bailaora y recitadora, aunque también tenía el don del flamenco. A su madre le fue dedicada una de las coplas de más fama en la nómina de la Copla Andaluza de la época: La Rosa de capuchinos, de Antonio Quintero y Rafael de León. En 1904 marchó  a Córdoba y debutó en el Teatro Duque de Rivas de aquella ciudad. Allí la conoció Julio Romero de Torres y fue fue modelo del artista en repetidas ocasiones   cuyas obras se pueden contemplar en una de las galerías del Museo dedicado en Córdoba al Artista.

        El que formaría primer Trío con Quintero y León, Salvador Valverde, al poco tiempo de estar en Madrid y tras la desgraciada muerte del Pintor Julio Romero de Torres, Rosarillo fue a verle y pedirle que le escribiera una letra que, a título de Elegía, le dedicaría al Pintor. Se dice que al Poeta no le hacía mucha gracia la idea, no obstante y tras la persistente idea que tiene Rosarillo sobre el tema, consiguió que Salvador le escribiera una letra-copla que será titulada "Adiós a Romero de Torres". Valverde se acuerda de que acaba de llegar también a Madrid un excelente músico llamado Manuel López Quiroga y él será el autor de la música.

        Rosarillo de Triana escucha la Copla y se queda entusiasmada. Aun no ha debutado pero, le dice a Salvador que será ésta la Copla con la que se abra al mundo del espectáculo.

        Días más tarde, Salvador Valverde en uno de sus paseo por la Gran Vía Madrileña, se encuentra con la ya figura Conchita Piquer, la cual le pregunta si ha escrito algo nuevo. Al decirle que sí, ella se empeña en escuchar aquella copla aunque le deja claro que ya la tiene comprometida con otra artista. A Conchita no le importa, por lo que a principio de 1930 y en compañía de Salvador se presenta en la Academia que ya ha formado el Maestro Quiroga. La Piquer queda prendada de aquella copla y se hace con ella... ¿Cómo...? El caso es que quien la estrena en un homenaje a la Cantante Ofelia de Aragón en el Teatro Romea, es "La Piquer". Se recoge en un artículo de la época, que lo peor del caso fue que esto llegó a oídos del padre de Rosarillo, el cual al descubrir lo sucedido, él, que siempre lleva consigo un buen y agitanado bastón decide darle un escarmiento tanto a Valverde como a Quiroga; Afortunadamente no ocurrió nada.

        Dada las características interpretativas que a sus coplas daría a principio de los años treinta, Rosarillo de Triana se haría con el público cada vez que interpretaba: "Adiós a Romero de Torres", copla que llevaba siempre en su repertorio, cosa que nunca ocurrió con "La Piquer".

        En 1934, y formando pareja con Celia Gámez, realizaría una de sus muchas giras triunfales; En esta ocasión la haría por los estados Unidos de América, Venezuela y Puerto Rico. También formaría pareja con Pilar Calvo en el Price de Madrid con: José Cepero, Pepe el Pena hijo, Mazaco, Canalejas de Puerto real, Bernardo el de los Lobitos y Patena hijo entre otros, y acompañada por una Guitarra excepcional como es la de Luis Maravillas.

        Aunque siempre será recordada por su magnífica versión de su Copla preferida: "Rocío", también grabaría: Rosario de la Cava, Bulerías del Bigote, Mi Sombrero, o Romería del Quintillo entre otras muchas...

        A finales de la década de los cuarenta se deja de tener noticias de ella tras una, al parecer, última vuelta a las américas, de donde según algunos cronistas nunca regresó.

 

5 Mayo 2012

 VAMOS A CONTAR LA HISTORIA DE "LA TRINÍÁ", LA DE LA PUERTA REAL...TAN CANTADA POR MUCHOS ARTISTAS

 

 Trinidad Muñoz Blanch, de nombre artístico "Trini Ramos", nacería en el barrio de "Las Lumbreras" el 13 de Junio de 1904,  sus padres: Manuel Muñoz y Carmen Blanch, eran naturales de la cercana localidad de Alcalá de Guadaira (Sevilla) e industriales por más señas, decidieron venirse a la capital donde vivieron un tiempo en el citado lugar, hasta que trascurrido este y tras vivir en Las Lumbreras vivieron en la Calle Placentines juntp a la Giralda, posteriormente se trasladaron a la zona del Museo en la calle Antonio Salado (cercana a la Puerta Real). Trinidad, tienía ya 16 años y comienza, una vez despertada en ella el gusanillo del espectáculo, a actuar en los Cafés de Variedades sevillanos: El Café-Concierto Novedades, El Kursaal, El Salón Olimpia etc. en los que ya destacaban los famosos: La Niña de los Peines o la pareja formada por Antonio Ruíz y Rosario, entre otros... En aquellas fechas aparecen por Sevilla dos agentes artísticos ingleses que vienen a la búsqueda de figuras, y es cuando en uno de aquellos espectáculos en los que Trinidad actúa, que se fijan en el arte que desprende y las cualidades que posee, proponiéndole marchar con ellos a Londres, ciudad en la que debutará en el Queens Theatre en 1923, y donde alternando pasará varias temporadas. A su vuelta, los padres de Trinidad que ya ha tomado el nombre artístico de Trini Ramos, se trasladan a Triana. A finales de la década de los años 20, y en puertas de la Exposición Iberoamericana, el escultor Manuel Delgado Brackembury recibe el encargo de realizar una fuente para ser instalada en la Puerta de Jerez (Fuente de Híspalis o como fuera más conocida popularmente como Fuente de los Meones, por haber elegido su autor a una serie de niños humildes de los alrededores). La fuente estaría rodeada por elementos de la Agricultura, la Industria y el Comercio. Gustaba el proyecto por lo que se decidió sublimarlo con el remate de una "Diosa", y fue así como Brackembury le pidió a Trini posara para él al objeto de que fuera ella, y de la que estaba enamorado, la que representara el final de aquella obra. Así fue y así la podemos observar en la Puerta de Jerez, en Sevilla.

Entre Sevilla y Madrid, la conoce Salvador Valverde que, procedente de Buenos Aires y aunque lleva unos años en España, ya ha formado un trío que será durante muchos años conocido como: Valverde-León-Quiroga, y el cual tras hacerse amigo de Rubén Darío y Font de Anta, comienza a amar la Copla por lo que en uno de estos encuentros, Valverde, que también estaba enamorado de ella, le escribe a Trini la canción que ella, principalmente, haría famosa en su repertorio con el título "TRINIÁ". A comienzo de los años 30 y acompañada, como era habitual, por su madre se marcha a Estados Unidos, y de ahí a Buenos Aires donde tras actuar en diferentes Teatros como el San Martín o el Casino, vuelve a Sevilla. Por aquellas fechas visita nuestra ciudad Jack Sodwsky, magnate judío americano, propietario de una cadena de grandes almacenes que se quedó prendado ante la hermosura de Trini. Con él se marcha de nuevo a New York para residir en la sede de la central que en la Quinta Avenida tiene el Empresario, y con el que contrae matrimonio en Junio de 1935, tras la finalización de la película "El Tango en París", y que realiza junto a Carlos Gardel. Un Carlos Gardel que, aunque manifiesta que jamás confesó en público ningún amor, porque darle su amor a una sería ofender a las demás, si se veía, al decir de muchos, que de quien estaba verdaderamente enamorado era de Trini Ramos. En 1965, y tras la muerte del único hijo de Trini y Jack, debido a una enfermedad pulmonar, sus padres deciden marcharse de Triana y trasladarse a New York. Cuatro años más tarde fallece su marido Jack Sodwsky, quedando Trini al frente del negocio. Trini Ramos fallecería en su casa de la Quinta Avenida en Mayo de 1985.

5 Mayo 2012

Lo mismo que cuando empezaron las obras de la Catedral de Sevilla dijeron los canónigos "Fagamos una Iglesia tan grande que el mundo nos envidie", también en miniatura tenemos iglesias que no miden mas de nueve metros de largas por cuatro o cinco de anchas...esta es la de la Virgen de las Mercedes de la Puerta Real...que os dejo la historia de la misma.

La Virgen de la Merced o de las Mercedes fue siempre devoción de gran afecto y veneración para los sevillanos, por el heroísmo de caridad que predicaban los Religiosos de dicha Orden, dedicándose a la Redención de cautivos, siendo testigo esta ciudad de sus obras al presenciar muchas veces el gran número de redimidos en Marruecos, cuyo imperio se hallaba tan próximo a Sevilla, y que con gran aparato eran llevados procesionalmente a la Iglesia Catedral para allí cantar un Te Deum en acción de gracias.

Al Santo Rey Fernando III le seguía en la Reconquista de España una gran muchedumbre de gente, no solo de distintas regiones de la Península sino de algunas otras naciones de Europa; y como San Fernando profesaba tierna devoción a la Madre de Dios, procuró que entre los muchos que le seguían hubiese un grupo de artífices a quienes mandaba hacer imágenes de la Señora, para dejarlas en las iglesias de las ciudades y plazas conquistadas, y las imágenes que vinieron al sitio de Sevilla se hallaban repartidas en el campamento cristiano al cuidado de los Religiosos que le acompañaban para el servicio del culto divino y administración de los Sacramentos; pero repartidas según la devoción particular de cada región; y así la Virgen de la Sede entre los caballeros castellanos, la del Pilar entre los aragoneses, la de la Merced entre los catalanes entre los que se encontraba San Pedro Nolasco con los caballeros y religiosos de la Orden recién fundada.

El 23 de noviembre de 1.248 día de San Clemente, hizo San Fernando su entrada triunfal en Sevilla, recorriendo la orilla del Guadalquivir hasta la Puerta de Goles, corrupción mora de la palabra Hércules a quien se atribuye la fundación de la ciudad, y pasando por dicha Puerta, atraviesa la calle de Armas hasta llegar a la Mezquita principal. Generosamente se portó el Rey con todos los que le habían ayudado en la Reconquista, y a San Pedro Nolasco le dio un sitio junto al río Guadalquivir para que fundara un Convento, en el año 1.249, que se llamaría de Santa Olalla o Eulalia, en recuerdo de la primitiva Casa de la Orden en Barcelona, haciéndole además donación de una imagen de la Virgen de la Merced; pero dicho Convento fue trasladado en 1.251 al lugar que ocuparía durante seis siglos, dentro de los muros de la ciudad y muy próximo a la Puerta de Goles, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Merced, que vino a ser el Convento Casa-grande de dicha Orden hasta la exclaustración de los Religiosos en el año 1.835, edificio que desde 1.840 es Museo y academia de Bellas Artes.

En lo antiguo la Puerta de Goles estaba en ángulo recto con el camino y muy baja, de manera que desde la Puerta sólo se veía el muro grande de contención del terreno; una escalera a la derecha daba paso al barrio de los Humeros, dejando a un lado la casa y huerta de Fernando Colón, que se extendía hasta la Puerta de San Juan (calle Guadalquivir) y tenia de ancho desde la muralla de la ciudad hasta la islota de la Higuerita. En los Humeros tuvieron los moros su barrio de pescadores y por esto se le llamaban "Humeros de las sardinas".

En el año 1.565 se hicieron reformas en esta Puerta por orden del asistente de la ciudad, D. Francisco Chacón, señor de Casarrubios, poniéndole de mármol la escalera, se quitó la escultura de Hércules que estaba en la parte alta, y a cada lado de ella se hicieron unas hornacinas; en la derecha se puso en lo alto un lienzo con Ntra. Sra. de la Merced en su pequeño retablo, y en lo bajo un Calvario pequeño; a la izquierda se colocó un cuadro de San Antonio y en la parte baja se hizo un cuarto para el guarda de aquel lugar.

Por esta puerta entró en Sevilla el Rey Felipe II el día 10 de mayo de 1.570, haciendo antes el recorrido por entre el río y la Torre del Oro, o sea por los mismos sitios que lo hiciera San Fernando. Desde entonces se llamó la Puerta Real.

Junto a la casa y huerta de Colón había una ermita, y en ella un Cristo Yacente de mucha devoción, donde hacía pocos años se había establecido la hermandad de Nuestra Señora de Villaviciosa, que vino a formar con el Santo Cristo la hermandad del Santo Entierro; y en el año 1.600 la Orden de la Merced hizo un Convenio con la cofradía, determinándose, entre otras condiciones, que las imágenes titulares de esta se colocarían en el altar mayor de la nueva capilla que se labrara, y, en aquel sitio, extramuros de la ciudad, se fundó en 1.601 el Colegio de San Laureano, muy próximo al convento antiguo de los Mercedarios y contiguo a la Puerta Real, para los estudiantes de la Orden de esta Provincia. A los tres años se agregaron a este colegio los Mercedarios Descalzos, pero en 1.607 se acordó, en un Capítulo General, la separación, que se llevó a efecto en 1.611, en que tuvo principio el Real Convento de San José para los Descalzos, que se levantó entre las parroquias de San Nicolás y Santa María la Blanca, primero como Hospedería y desde el año 1.614 como Convento.

Créese con bastante fundamento, que los Religiosos Mercedarios Calzados de San Laureano fueron los que impulsaron a los devotos de la Señora para que se constituyera, en el siglo XVII, la Hermandad de Nuestra Señora de las Mercedes de la Puerta Real, pues al cerrarse, todas las noches, las puertas de la ciudad, les quedaba allí, en su hornacina, la Madre de todos bajo ese hermoso título de la Merced a quien podrían acudir en sus necesidades.

Luego, aquella primitiva hornacina debió transformarse en pequeña Capilla, que se arruinó, pues en el año 1.718 el Cabildo secular de la ciudad autorizó a la Hermandad para que la reconstruyese con el informe favorable del Maestro Mayor del Cabildo, Marco Sancho.

Desde el año 1.730 se conocía a esta Hermandad de gloria por la "del Rosario del Alba de María Santísima de las Mercedes", y como tal fue uno de los Rosarios que hicieron estación a la Catedral en el año 1.761.

La ocasión fue la siguiente: Deseaba el Rey Carlos III extender cuanto pudiera la devoción a la Santísima Virgen en el misterio de su Concepción Inmaculada, y que su culto fuese general en todo el reino, con cuyo objeto solicitó de la Silla Apostólica que declarase a la Señora en este misterio Patrona Universal de todos sus dominios. Cuando llegó a Sevilla la noticia de que el Papa Clemente XIII, por su breve dado en Roma el 8 de noviembre de 1.760, había declarado el Patronato Universal de la Inmaculada para España y sus Indias, el pueblo sevillano exteriorizó su júbilo con vivas, luminarias y cánticos; las parroquias, Capillas y Ermitas, los Conventos de Religiosos y Religiosas y las Hermandades de gloria y las Cofradías de Penitencia celebraron funciones solemnes para agradecer dicha concesión. El Cabildo Eclesiástico, de acuerdo con el secular, determinó celebrar tres suntuosas funciones los días 7, 8 y 9 de agosto del año 1.761. Y al romper el alba del tercer día de las fiestas acudieron a la Catedral "quince Rosarios", entre ellos el de las Mercedes, de la Puerta Real, que traían  escogidos coros de música, cuyos instrumentos resonando a la par convirtieron aquel lugar en un remedo de la Gloria; a cada Rosario se le había señalado una Capilla donde se le dijo la Santa Misa. Y luego que se retiraron los Rosarios de la Aurora empezaron los oficios del día, predicando el Canónigo Penitenciario D. Felipe Ponce de León, y por la tarde hubo procesión general que recorrió el itinerario del Corpus Christi, llevándose la imagen de la Concepción que se venera en la Capilla de la Catedral que se llamaban de Molina.

Siguió esta Hermandad en estado floreciente hasta la entrada de los franceses en 1.810, pues al incendiar el Colegio de San Laureano, se vio privada aquella de sus religiosos, que aunque no la abandonaron del todo, se vieron obligados a hacerlo de una manera definitiva cuando en 1.835 se decretó la exclaustración de los religiosos y el Colegio fue derribado el año 1.837, del que quedó como recuerdo la Capillita de Ntra. Sra. del Rosario, de los Humeros. A pesar de ello algunos de los religiosos mercedarios exclaustrados debieron seguir avivando esta devoción, pues el 29 de septiembre de 1.850 salía por vez primera, de su Capilla de la Puerta Real, la Santísima Virgen de las Mercedes, recorriendo el barrio de San Vicente, la venerada Imagen es de autor desconocido, y que es la actual de la Hermandad.

Pues aun que parezca imposible, por la puerta que contemplan en la foto sale un paso bien adornado, como si fuese de Semana Santa, porque en Sevilla ninguna cofradía sale de debajo de unas lonas por muy grande que sea el paso...estos salen del interior de los templos en dificil equilibrio con la construcción, echando los costaleros rodillas en tierra si es necesario, para evitar golpear a las imágenes en en dintel de las puertas de los templos.

 

4 Mayo 2012

Fuera de la muralla de la ciudad y a menudo inundada por el río, Triana; por mucho tiempo un barrio marginado de Sevilla. Ha sido tradicionalmente un barrio de obreros y artesanos, famoso por sus toreros, cantaores y bailaores flamencos, que en su mayoría surgieron de su comunidad gitana.

También famosa es su producción de cerámicas y azulejos sevillanos. 

La Calle Betis aún conserva parte del embarcadero del río, y una larga línea de fachadas del silgo XVIII.

Aqui además puede usted encontrar interesantes bares y restaurantes para salir de noche. Iglesia de Santa Ana es la iglesia parroquial más antigua de Sevilla, datando del siglo XIII. Alfonso X ordenó el comienzo de los trabajos de construcción en 1276. Estos concluyeron a principios del siglo XIV. Es de estilo gótico-cisterciense aunque sus ladrillos, como material de construcción, les da un toque mudejar. La Iglesia de Santa Ana sufrió varias reformas, la más importante la que se efectuó después del terremoto de Lisboa en 1755.
El edificio ha sido renovado recientemente para devolverle su apariencia original.
 Interior de Santa Ana contiene importantes obras de arte:
- el Retablo Mayor y varias esculturas de Nufro de Ortega y Nicolás de Jurate de alrededor de 1540,
- pinturas en el Retablo Mayor de Pedro de Campaña,
- el Stmo. Cristo del Socorro de Andrés de Ocampo de 1620,
- la Lauda Sepulcral de D. Iñigo López de 1503 (dice la leyenda que asegura matrimonio a las mujeres que le den siete patadas).

De hecho la Iglesia de Santa Ana es mucho mas antigua que la Catedral de Sevilla, denominándosele la catedral de Triana.

Sobre TEODORO-GALLO Y SU GALLINERO

AMIGOS: SOY TEODORO “ EL GALLO”, UN AVE DE CORRAL MUY AVISPADO Y QUE PUEDE PICOTEAR MUCHO…Y ME DIRÉIS ¿EN QUÉ COSAS?...EN COSAS QUE OCURRAN EN EL DÍA: POLÍTICA, HUMOR, RELIGIÓN…ETC… VAMOS A EMPRENDER ESTE CAMINO GALLEANDO DESDE MI CORRAL, DE TAL FORMA QUE SEREMOS MUY ATRACTIVOS Y MUY CRÍTICOS…Y POR SUPUESTO MUY ODIADOS….LOS POLÍTICOS VAN A SALIR ESCALDADOS, LOS HUMORISTAS LLOROSOS Y LA RELIGIÓN..UFFFFFF. COMO LO HAGAN MAL SALDRÁN CON UN PALO EN LAS ESPALDAS…TODO VA A SER POSIBLE AQUÍ. QUIEN AVISA NO ES TRAIDOR…SOLAMENTE SINCERO ¿TE ATREVES A ENTRAR?...ES TODA UNA AVENTURA…TOMAMOS DESDE AHORA EL IMPULSO PARA SALTAR AL VACÍO. SALUDOS: TEODORO GALLO PRIMER POST: 27 DE MAYO DE 2007
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