En 2006 el Gobierno decidió reactivar su programa de "fiscalidad verde" y comenzó los trabajos para diseñar reformas tributarias con el objetivo oficial de garantizar la sostenibilidad de la economía y luchar contra los ataques al medioambiente. Pero en realidad, como toda política fiscal, el fin era aumentar la recaudación a costa de los ciudadanos y las empresas.
Un año después, el Ministerio de Medio Ambiente presentó la Estrategia contra el Cambio Climático: una batería de medidas encaminadas a cumplir con los objetivos Kioto y reducir las emisiones contaminantes. La introducción de una fiscalidad ambiental y la reducción del uso del coche fueron los dos aspectos principales, que se tradujeron finalmente en una reforma del impuesto de matriculación que entró en vigor en 2008.
Pues bien, la ofensiva se recrudece ahora con el diseño de la nueva Ley de Economía Sostenible que está ultimando el Gobierno, tal como avanzó el presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero en el pasado debate sobre el estado de la Nación.
Zapatero presentó el enésimo plan anticrisis que se basa en la promesa de miles de millones de euros en gasto público para una economía "social y verde", pero las medidas tienen trampas, como quedó demostrado después cuando se quedaron en papel mojado tras pasar por el Congreso. Las sacará adelante, pero siguiento el procedimiento legislativo.
El anuncio más importante, que quedó en un segundo plano oculto tras el anuncio del fin de las deducciones por la compra de vivienda habitual o las ayudas directas a las compras de coches, fue la citada Ley de Economía Sostenible.
Con esa norma el Ejecutivo quiere determinar qué sectores van a ser los que determinen el futuro patrón de crecimiento, es decir, que se trata de una ley de planificación del estilo de la extinta URSS.
La nueva ley servirá al Ejecutivo para retomar su ofensiva fiscal bajo la etiqueta "ecológica" y esquilmará aun más las cuentas corrientes de las familias y la tesorería de las empresas, como quedó patente tras la primera intervención de la vicepresidenta económica, Elena Salgado, en la Comisión de Economía y Hacienda en el Congreso de los Diputados.
Aunque todavía no se conocen los detalles, Salgado confirmó que tiene el "compromiso de poner en práctica la fiscalidad verde en la futura Ley de Economía Sostenible" y aseguró que algunas medidas tomadas por el Ejecutivo son "indicios" de que le importa esta cuestión.
Además, insistió en que la apuesta por la fiscalidad verde tendrá un papel prioritario en el nuevo modelo económico, y consideró que las "tímidas" medidas puestas en marcha hasta ahora en esta línea, como la reforma del impuesto de matriculación, han sido "absolutamente insuficientes".
Lo que quiere hacer este gobierno, al que algunos le siguen votando porque tienen los estómagos my agradecidos, es tapar los agujeros en la caja de la nación española, porque o bien se lo han llevado o lo han gastado sin saber como y sin ton ni son.
Suponemos que el Tribunal de Cuentas tega algo que decir o pensaremos los españoles que están cochanados y esto es ua gran sinversoneria de grandes proporciones.